Habiendo realizado un sencillo análisis de los Modelos de Desarrollo de Largo Plazo de las federaciones canadiense, estadounidense, británica y australiana que sirvieron de referencia para la elaboración de los “Lineamientos para el Desarrollo a Largo Plazo” por parte de la Federación Japonesa de Judo (AJJF) que fuimos presentando en sucesivas Notas, en la presente, nos referiremos a las “Habilidades Tácticas” que casi todos los modelos lo mencionan, aunque con diferencias en su énfasis, como algo indispensable para los atletas de alto rendimiento. Sin embargo, en el Modelo Japonés, prácticamente, no hay mención alguna sobre el desarrollo de estas habilidades.
Tal lo indicado en una Nota anterior, el Modelo Canadiense divide en 4 categorías los factores de lo que denominan “Perfil de Medalla de Oro”: (1) Psicológicos y emocionales, (2) Técnicos, (3) Tácticos, (4) Físicos/Motores. Y, para la categoría de los factores tácticos enumera los siguientes factores: “Conciencia del espacio del tatami”, “Conciencia del tiempo”, “Conciencia de la puntuación” y “Conciencia de la estrategia”.
Asimismo, el Modelo Canadiense va elevando el peso del componente táctico para los distintos niveles de la siguiente forma:
SUB14: Bajo foco en el entrenamiento táctico (menos del 10%)
SUB16: Adquirir y desarrollar las capacidades tácticas y estratégicas adecuadas.
SUB18: Foco en el entrenamiento táctico mediante ejercicios (agarre, defensa, posición en el tatami, transición de tachi-waza a ne-waza).
SUB21 y SR: Tácticas diseñadas para maximizar sus propias fortalezas y explotar las debilidades de los oponentes


Abe vs Maruyama
Por su parte, la Federación Británica tiene establecido para sus judokas de alto rendimiento las siguientes 5 consignas para ganar: “Lanzar por Ippon”, “Ganar en Newaza”, “Dominar en Kumikata”, “Gestionar el Combate” y “Luchar sin Miedo”, donde la cuestión táctica está presente al referirse a la gestión del combate. Sin embargo, el Modelo de Desarrollo de Largo Plazo no es muy específico sobre las habilidades tácticas.
El Modelo Australiano es el que se refiere en forma más concreta sobre las “Habilidades Tácticas”, indicando ya para el Nivel pre-elite T1 y T2 los siguientes objetivos a alcanzar:
- Capacidad de leer y gestionar eficazmente el combate bajo fatiga y presión
- Capacidad de adaptarse a los escenarios cambiantes que se presentan en un combate
- Capacidad de leer al oponente y responder a sus cambios de estrategia de combate
- Capacidad de tener conciencia del marcador, el tiempo y la ubicación dentro del área del tatami.
Al mismo tiempo, el modelo indica como forma de verificar estas habilidades la observación de las prácticas en los campos de entrenamiento y en el cumplimiento de las estrategias de combate en las competencias y la capacidad de recordar y explicar las acciones realizadas en un combate y de analizar su propio rendimiento.
Para los niveles T3 y T4, fija los siguientes objetivos:
- Capacidad de concentración cada vez mayor en la ejecución de habilidades tácticas en sesiones de entrenamiento y competiciones
- Capacidad de desarrollar, ejecutar y modificar un plan de combate
- Capacidad de utilizar la retroalimentación (datos del entrenamiento y la competencia, filmaciones, etc.) para revisar sus acciones.
Finalmente, para los niveles E1 y E2 de alto rendimiento, fija los siguientes objetivos:
- Conocimiento de los competidores rivales
- Capacidad de ejecución de un plan de combate eficaz y adaptable
- Capacidad de toma de decisiones acertadas bajo la presión de la competencia
- Capacidad de leer y gestionar eficazmente un combate
- Capacidad de gran anticipación a los ataques de los oponentes


Nagase vs Grigalashvili (Foto: www.ijf.org)
De acuerdo con una sencilla revisión realizada sobre el tratamiento de la cuestión del desarrollo de las “habilidades tácticas” en los distintos modelos de desarrollo a largo plazo, en todos los casos, a medida que se va avanzando de nivel, va creciendo el peso del entrenamiento táctico. Tal es así que, tal como indica el Modelo Canadiense para su “Perfil de Medalla de Oro”, la preparación táctica se encuentra a la par de la preparación mental, técnica y física. Y, como se verá más adelante, en este nivel, estos 4 factores son completamente interdependientes.
Lamentablemente, no hay mucha bibliografía referida a cuestiones tácticas en el Judo, aunque hace un tiempo, nos hemos referido sobre el tema en 2 de nuestras Notas, una primera referida a la estrategia y otra referida a la táctica basada en el libro “Judo: Base y Estrategia (nage waza)” de Kenichiro AGEMIZU, quien fue hasta hace muy poco, el director técnico del poderoso equipo masculino de la Universidad Tokai.
Asimismo, nos hemos referido en más de una oportunidad que la preparación táctica de los atletas japoneses basada en el conocimiento de sus principales rivales a través del análisis de video fue uno de los factores determinantes para lograr una de las mejores performances olímpicas de los últimos tiempos en los JJOO de Tokyo 2020. Al mismo tiempo, la postergación por un año de dichos JJOO a causa de la Pandemia del COVID-19, teniendo ya designados los representantes olímpicos, les permitió a éstos incorporar nuevas técnicas que no se encontraban en el radar de la inteligencia de sus principales rivales.
Otro caso resonante de “éxito táctico” fue el de Hifumi ABE frente a Joshiro MARUYAMA en el combate definitorio para designar el representante de la categoría -66kg para los JJOO de Tokyo 2020, donde ABE se mostró mejor preparado tácticamente, logrando imponer su táctica, anulando las distintas opciones de ataque de su rival con un agarre efectivo y aprovechando la oportunidad de ataque tras 24 minutos de combate.
La habilidad táctica en el Judo de alto rendimiento depende tanto del atleta que lo debe ejecutar eficazmente en combate como de su entrenador y su equipo de apoyo con quienes el atleta debe diseñar y entrenar las tácticas de combate para cada uno de sus principales rivales de modo de poder maximizar sus propias fortalezas y explotar las debilidades de cada uno de ellos. Para ello, se torna fundamental la inteligencia previa para tener la mayor información posible de las fortalezas y debilidades de los rivales de modo de poder diseñar las tácticas apropiadas y practicarlas simulando las situaciones más probables frente a sus principales rivales.


Tsunoda en los JJOO París 2024 (Foto: www.ijf.org)
A continuación, trataremos de ordenar algunos conceptos básicos sobre tácticas y estrategias en los combates.
- Táctica y estrategia en los combates de Judo
La táctica y la estrategia son elementos esenciales en el éxito en los combates de Judo, a medida que se vaya avanzando de nivel y, especialmente, en el alto rendimiento.
Podría entenderse como “táctica” a la combinación de técnicas y movimientos particulares que deben adaptarse con flexibilidad a las distintas situaciones que se presentan durante un combate, mientras que “estrategia” implica la creación de un plan general de un combate, teniendo en cuenta las características, fortalezas y debilidades del oponente y las propias.
Tal como se indicó en la Nota anterior sobre “Estrategia”, algunas de las opciones de estrategias a adoptar (lógicamente para ganar) según el oponente serían (1) ganar por ippon (con nage waza o ne-waza), (2) ganar acumulando puntuaciones, sin pretender un ippon, (3) ganar por hansoku-make con acumulación de shido por parte del oponente (sin darle oportunidad para atacar) y (4) ganar alargando el combate y entrando al Golden Score (desgastando al oponente para obtener una puntuación o recargarlo de penalizaciones).
Al seleccionar las tácticas, es importante conocer las fortalezas y debilidades propias como las del oponente, de modo tal de poder elegir la mejor técnica o movimiento para cada situación.
Las tácticas deben cambiar con frecuencia durante un combate según su desarrollo y reacciones del oponente, por lo que se requiere una mentalidad flexible y una gran adaptabilidad para una rápida toma de decisión.
Al desarrollar la táctica y la estrategia adecuadas, se puede aprovechar las debilidades del oponente y sacar el máximo provecho de las propias habilidades técnicas y físicas. La táctica y la estrategia también deben ser de utilidad para dificultar que el oponente lea los movimientos propios, creando movimientos impredecibles.
- Decisiones tácticas en los combates de Judo
Tal lo indicado, en los combates de Judo, la elección de la táctica apropiada resulta determinante en el resultado. La táctica varía según las características del oponente y la situación y requiere un criterio estratégico para aprovechar al máximo las cualidades técnicas y físicas propias.
Ante todo, se debe seleccionar la táctica a seguir en un combate, como resultado de un trabajo conjunto entre el atleta y el entrenador y su equipo de colaboradores, analizando minuciosamente las características y debilidades del oponente. Para ello, se deben estudiar previamente los videos de los combates anteriores y el nivel técnico del oponente para comprender sus técnicas y tendencias. Además, se debe observar sus debilidades, posturas desfavorables, reacciones lentas, aspectos descuidados, etc. Con base a esta información, se seleccionan las tácticas que mejor se ajusten a las habilidades propias y a las características del oponente.
También, resulta importante conocer las fortalezas y debilidades propias e incorporarlas a las tácticas, de modo tal que la táctica elegida maximice las fortalezas y minimice (disimule) las debilidades propias.
Los combates de Judo requieren decisiones instantáneas y reacciones rápidas. Las decisiones tácticas deben tomarse siempre con flexibilidad y agilidad. Las tácticas deben cambiarse al instante para responder a las reacciones del oponente y a los cambios de las situaciones. Lo ideal es contar con un amplio repertorio de técnicas y la capacidad de seleccionar la táctica más apropiada para cada situación.
La selección táctica se perfecciona con la experiencia y la práctica y las principales opciones tácticas deben ser practicadas en los entrenamientos regulares, para verificar su efectividad y perfeccionarlas. Al aplicar en las competencias siguientes el conocimiento adquirido con la experiencia y las lecciones aprendidas de los fracasos, se va tornando posible seleccionar tácticas cada vez más sofisticadas.
- La importancia de la estrategia y la adaptabilidad
La estrategia y la adaptabilidad son esenciales para el éxito en un combate de Judo. La estrategia implica crear un plan u objetivo general, teniendo en cuenta el desarrollo general del combate y las características del oponente. Para desarrollar una estrategia, es fundamental recopilar y analizar información sobre los principales rivales antes de la competencia.
Se debe analizar sus combates previos recientes, su nivel técnico, sus habilidades especiales y sus tendencias para entender sus características. También es importante analizar sus fortalezas, debilidades y tendencias tácticas, de modo tal de poder combinarlos con las tácticas y habilidades propias para desarrollar una estrategia efectiva.
Al formular una estrategia, es fundamental contar con un plan general con objetivos estratégicos para aprovechar al máximo las habilidades técnicas y físicas propias. Al mismo tiempo, resulta importante contar con la flexibilidad suficiente para ajustar la estrategia de acuerdo con el desarrollo del combate y las reacciones del oponente.
Se debe tener en cuenta que los combates de Judo están llenos de factores impredecibles, ya que los oponentes pueden realizar movimientos inesperados o pueden ocurrir situaciones imprevistas. Esto requiere de la adaptabilidad y la flexibilidad para realizar cambios o revisiones de la estrategia durante el combate, de acuerdo con los movimientos del oponente y a la situación. Una alta adaptabilidad está directamente relacionada con el éxito de la estrategia.
El desarrollo de estrategias y la adaptabilidad se perfeccionan con la experiencia y la práctica. Para ello, se debe probar diversas estrategias durante los combates y los entrenamientos, y analizar sus resultados. Así, se pueden identificar las fortalezas propias y las debilidades que deberían ser mejorados. Los consejos y la retroalimentación de entrenadores experimentados y compañeros veteranos también son un elemento valioso para mejorar el desarrollo de estrategias y la adaptabilidad.


Murao vs Tajima (Foto: www.ijf.org)
Para finalizar, quisiera volver a la “Capacidad de leer y gestionar eficazmente un combate” al que se refiere el Modelo Australiano como uno de los objetivos tácticos tanto para los niveles pre-elite como para los niveles elites que, a mi entender, sería la capacidad clave, en términos tácticos, ya que sería fundamental para ejecutar o cambiar una táctica, de acuerdo con el desarrollo del combate, para lo cual se requiere también un suficiente control mental para poder ejecutarlo bajo presión. Por su parte, una capacidad básica fundamental sería la “Capacidad de tener conciencia del marcador, el tiempo y la ubicación dentro del área del tatami” que indica el mismo Modelo Australiano para los niveles pre-elite.
