Principios prácticos para sostener el eje, el equilibrio y la fuerza en el Judo Japonés.
Continuando con la Nota anterior, en la que abordamos la postura correcta – shizen-tai o postura natural – como una de las características esenciales del Judo Japonés y núcleo de su fortaleza, en esta oportunidad, analizaremos cómo logran los judokas japoneses mantener dicha postura. Cabe destacar que, en el Judo Japonés, esta postura no se concibe como una “forma estática”, sino como una estructura viva que integra el eje corporal, el centro de gravedad, la respiración y el aprovechamiento de la “Fuerza de Reacción del Suelo” (FRS).
Kosei Inoue, un exponente de la buena postura
Instrucciones fundamentales de los maestros japoneses para asimilar y mantener la postura correcta (shizen-tai)
A continuación, se presentan las principales consignas de enseñanza empleadas tradicionalmente por los maestros japoneses para desarrollar y conservar una postura correcta, base indispensable del equilibrio, la eficacia técnica y la fluidez del movimiento en el Judo:
- Levantar la cabeza (no bajar la cabeza): Mantener la cabeza erguida permite conservar el eje corporal, asegurar la estabilidad del centro de gravedad y mantener una visión clara del oponente y de la distancia (ma-ai)
- No retraer la cadera: Al llevar la cadera hacia atrás, el centro de gravedad se desplaza y se interrumpe la transmisión de la FRS desde el suelo. Además, se pierde la conexión entre el ataque y la defensa.
- Enderezar la espalda (no encorvarse): Una columna alineada facilita la transmisión eficiente de la fuerza y permite mantener el equilibrio y la estabilidad postural.
- No estirar completamente las rodillas: Las rodillas ligeramente flexionadas posibilitan absorber la FRS y moverse con mayor rapidez y naturalidad.
- No tensar los hombros: Relajar los hombros permite que la fuerza fluya libremente desde el tren inferior hacia el superior, evitando bloqueos y rigidez.
- No abrir los codos: Mantener los codos cerca del cuerpo ayuda a conservar el eje, mejora la defensa del agarre (kumi-te) y refuerza la conexión corporal.
- No detener los pies: En Judo, la estabilidad es dinámica, no estática. El equilibrio se mantiene en movimiento, por lo que los pies deben adaptarse constantemente al desplazamiento del cuerpo y del oponente.
- No separar el tronco del tren inferior: El cuerpo debe funcionar como una unidad integrada; la desconexión entre las partes rompe el flujo de la fuerza y disminuye la eficacia de la técnica.
- No bajar la mirada (mirar lejos): La dirección de la mirada influye en la postura. Mirar al frente, con amplitud, ayuda a mantener el eje vertical y una actitud activa frente al oponente.
- No contener la respiración: La respiración rítmica y natural estabiliza el centro de gravedad, mantiene la relajación muscular y favorece la continuidad del movimiento.
Ryoko Tani, una gran exponente de la buena postura
A continuación, se presenta una explicación más detallada de las 2 primeras consignas de enseñanzas enumeradas, 1) Levantar la cabeza, y 2) No retraer la cadera:
- Levantar la cabeza (no bajar la cabeza)
En la enseñanza del Judo Japonés, la consigna “levantar la cabeza” o “no bajar la cabeza” no se limita a una corrección visual de la postura, sino que posee significados estructurales, técnicos y psicológicos. A continuación, se explican sus principales propósitos:
1- Mantener el eje corporal (la línea central)
- Cuando la cabeza se inclina hacia adelante, el cuello y el tronco se desequilibran, rompiendo el eje que conecta cabeza–columna–pelvis.
- Si ese eje se inclina, la FRS ya no se transmite verticalmente, y la energía se pierde.
- En consecuencia, acciones como empujar, tirar o desequilibrar al oponente se vuelven ineficaces.
En otras palabras: “Levantar la cabeza” significa “mantener el eje vertical”. La postura correcta permite que la fuerza fluya de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo.
2- Asegurar la visión y la distancia (ma-ai)
- Al bajar la cabeza, el campo visual se estrecha y se pierde la capacidad de observar los movimientos del oponente, especialmente de sus hombros, caderas y pies.
- Al mantener la cabeza erguida y la mirada en el horizonte, el judoka percibe mejor el ma-ai (distancia y ritmo) del oponente.
En consecuencia, “levantar la cabeza” significa también “sentir al oponente”.
3- Estabilidad mental y energía (kiai)
- Bajar la cabeza proyecta una actitud pasiva y debilita el espíritu combativo.
- Levantarla y abrir el pecho transmite confianza, iniciativa y energía ofensiva.
- En el Judo Japonés se dice: “La postura refleja el estado del corazón”.
4- Influencia técnica directa
- Si la cabeza cae, el cuerpo se encorva, lo que dificulta aplicar técnicas como seoi-nage o tai-otoshi.
- Además, el oponente puede aprovechar esa posición para dominar el agarre.
- En cambio, mantener la cabeza erguida estabiliza la pelvis y facilita la transmisión de la fuerza desde el suelo.
En síntesis, la consigna “no bajar la cabeza” no significa solo “levantar la cabeza”, sino alinear el cuerpo, la mente y la respiración, dado que la cabeza es el vértice del eje, la columna vertebral el canal de la fuerza y la pelvis, el punto de apoyo.
2. No retraer la cadera
El verdadero significado de la consigna “no retraer la cadera”, al igual que “levantar la cabeza”, trasciende la mera corrección postural. Se fundamenta en principios esenciales del Judo Japonés, o sea, la transmisión de la fuerza, el control del centro de gravedad y la continuidad entre ataque y defensa.
1- Pérdida de fuerza al desplazar el centro de gravedad hacia atrás
- Al retraer la cadera, el tronco se inclina hacia atrás y el peso pasa a los talones.
- Como resultado, la FRS no se transmite correctamente hacia adelante o hacia arriba.
- Las técnicas pierden potencia y la conexión con el oponente se rompe.
En el Judo, al desplazar el centro de gravedad hacia atrás, se cede la iniciativa al oponente.
2- Ruptura del “ma-ai” (distancia funcional)
- Retraer la cadera hacia atrás significa alejarse físicamente del oponente.
- En ese instante, se corta el flujo de energía y la posibilidad de conectar ataques o contraataques.
En el Judo Japonés, mantener el ma-ai es clave para la continuidad técnica.
3- Pérdida de la actitud ofensiva
- Cuando la cadera se retrae, los hombros se echan hacia atrás y los brazos se extienden y el cuerpo adopta una postura defensiva.
- En el Judo Japonés, se suele decir “si la cadera se retrae, también se retrae el corazón”.
4- Interrupción de la FRS
- Con la pelvis alineada, la fuerza fluye desde los pies → rodillas → pelvis → columna → brazos.
- Pero al retraer la cadera, la pelvis se inclina hacia atrás y esa conexión se rompe.
- En consecuencia, el flujo de la FRS se interrumpe y la fuerza no llega a las manos.
5- Mayor vulnerabilidad
- Cuando la cadera se retrae, el tronco pierde tensión y el oponente puede derribar fácilmente con empujes, tracciones o presiones.
- Frente a judokas europeos, que suelen aplicar fuerza desde el tren superior, esto es especialmente peligroso.
En síntesis, “no retraer la cadera” no significa simplemente “avanzar”, sino mantener el centro, la postura y la intención ofensiva hacia adelante, conservando la conexión entre la mente, el cuerpo y el suelo.
Hifumi Abe, otro exponente de la buena postura (www.ijf.org)
Formas para mantener una postura correcta en el Judo Japonés
Tal lo señalado, en el Judo Japonés, mantener una postura estable no significa quedarse inmóvil, sino conservar el eje, el equilibrio y la conexión con el suelo incluso en movimiento. A continuación, se presentan los principales métodos de entrenamiento que ayudan a desarrollar esta capacidad fundamental.
1- Ejercicios básicos de conciencia del eje y del centro de gravedad
- Contenido: Practicar la posición natural (shizen-tai) en forma estática, distribuyendo el peso de forma equilibrada en toda la planta de los pies.
- Objetivo: Percibir la ubicación del propio centro de gravedad y mantener la alineación corporal.
- Puntos clave:
- Sentir el contacto con el suelo en los cuatro puntos del pie (punta, talón, borde interno y externo).
- Relajar los hombros y mantener la pelvis erguida.
- Coordinar la respiración con la postura.
2- Trabajo de desplazamientos con la postura estable
- Contenido: Realizar “suri-ashi” (caminar deslizando los pies) o “tai-sabaki” (desplazamientos circulares) sin alterar la posición del tronco.
- Objetivo: Aprender a moverse con fluidez sin perder el equilibrio ni el eje.
- Puntos clave:
- Mantener estable la altura de la cabeza.
- Evitar la tensión en los brazos y los hombros.
- Sentir que el tronco “se apoya” sobre las piernas.
3- Ejercicios de agarre o kumi-te para mantener el eje
- Contenido: Practicar el agarre con un compañero que empuja o tira suavemente, manteniendo la postura sin resistir con los brazos.
- Objetivo: Reaccionar a fuerzas externas conservando el equilibrio y aprendiendo a desviar la fuerza (inashi).
- Puntos clave:
- No responder con el tren superior, sino con el suelo y las piernas.
- Absorber y redirigir la energía en lugar de oponerse.
- Mantener la alineación entre pelvis y columna.
4- Entrenamiento para sentir la Fuerza de Reacción del Suelo (FRS)
- Contenido: Ejercicios simples como sentadillas suaves o empujes desde el suelo, enfocándose en cómo la fuerza asciende por el cuerpo.
- Objetivo: Comprender que la fuerza nace del suelo y se transmite a través del eje corporal.
- Puntos clave:
- No arquear la espalda.
- Sentir el peso del cuerpo distribuido en la planta de los pies.
- Usar la pelvis como punto de transmisión de la energía.
5- Fortalecimiento del tronco y práctica de ukemi
- Contenido: Caídas (ukemi), puentes, ejercicios de rotación y control del tronco o core.
- Objetivo: Fortalecer el centro del cuerpo sin rigidez, favoreciendo la estabilidad dinámica.
- Puntos clave:
- No tensar el cuerpo, sino mantenerlo con relajado.
- Mantener la respiración fluida mientras se conserva la postura.
Yasuyuki Muneta, gran exponente de la buena postura (www.ejudo.info)
De esta forma, hemos visto que, en el Judo Japonés, mantener la postura no significa permanecer inmóvil, sino conservar el eje y el equilibrio mientras se está en movimiento. Asimismo, la postura correcta constituye la base de la eficacia técnica, del aprovechamiento de la fuerza de reacción del suelo (FRS) y de la capacidad para percibir y responder al oponente con naturalidad. En otras palabras, “cuidar la postura” equivale a “cuidar la técnica misma del Judo”.
Esta idea se refleja claramente en algunos grandes campeones japoneses reconocidos por la corrección de su postura. Uno de ellos es Yasuyuki MUNETA, dos veces campeón mundial (2003 y 2007), quien puede considerarse, sin duda, uno de los ejemplos más representativos del judoka japonés con una postura correcta.
MUNETA se destaca por la estabilidad de su eje corporal (fortaleza del tronco), la correcta posición de la pelvis, la alineación de la cabeza sobre el eje, la coordinación entre respiración y postura, y su actitud ofensiva, siempre orientada hacia adelante. Su postura no se limita a una mera “belleza formal”, sino que funciona como una estructura viva para avanzar y atacar. En particular, la presión que ejerce en el momento del agarre – resultado directo del aprovechamiento de la FRS – constituye un ejemplo elocuente de esta integración.
En síntesis, la postura de MUNETA no es solo estéticamente correcta, sino un modelo funcional de transmisión de la fuerza, que encarna la esencia del shizen-tai japonés.

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