En esta nueva serie analizaremos el proceso histórico y doctrinal de la Historia del Judo y Ju-jutsu, comprendiendo cómo la disciplina de Jigoro Kano evolucionó hasta su consolidación global.
Si bien hemos abordado este tema en Notas anteriores, en la presente serie procuraremos explicar de la manera más clara y sistemática posible el proceso mediante el cual el “Nihonden Kodokan Judo” (日本傳講道館柔道), fundado por Jigoro KANO en 1882 como una de las numerosas escuelas de Ju-jutsu que existían en la época, evolucionó hasta convertirse en el Judo que hoy se practica en todo el mundo.
Analizaremos cómo, gracias al desarrollo doctrinal impulsado por su fundador, a su progresiva institucionalización y a su difusión a escala nacional a través de la Policía Metropolitana de Tokyo, el Dai Nippon Butokukai y el sistema educativo japonés, el Judo llegó a consolidarse, en menos de 50 años, como en la principal disciplina representativa de las Artes Marciales Japonesas o Budo.
Finalmente, examinaremos cómo ese proceso de consolidación interna sentó las bases para su posterior expansión internacional, que culminó con su reconocimiento como disciplina olímpica y su difusión universal.
Judo y Ju-jutsu: una distinción conceptual e histórica.
En la actualidad, cuando se habla de “Judo”, se hace referencia a un sistema único, plenamente consolidado, unificado y estandarizado, derivado del Ju-jutsu y creado por Jigoro KANO en 1882. En cambio, el término “Ju-jutsu” designa un conjunto heterogéneo de sistemas técnicos y tradiciones marciales, que comprende no solo las escuelas clásicas japonesas (Koryu Ju-jutsu) que precedieron al Judo y aun hoy varios de los cuales continúan funcionando, sino también desarrollos posteriores que adoptaron dicha denominación, como el Jiu-Jitsu Brasileño (Brazilian Jiu-Jitsu, BJJ) y el Ju-jutsu Deportivo Internacional.
En este sentido, tanto la Federación Internacional de Judo (IJF), organismo rector de la disciplina a nivel mundial, como la Federación Japonesa de Judo (AJJF) reconocen expresamente al Judo como la disciplina creada por Jigoro KANO a partir del Ju-jutsu.
El preámbulo del Estatuto de la IJF es muy claro cuando define al Judo como la disciplina derivada del Ju-Jutsu creado por Jigoro KANO y que trasciende la competencia y el combate, al indicar lo siguiente:
“El profesor Jigoro KANO creó el Judo en 1882. Método de educación derivado de las artes marciales, el Judo fue reconocido como deporte olímpico oficial en 1964 (después de haber sido reconocido como deporte de demostración en los Juegos Olímpicos de Tokio de 1940, que fueron anulados debido a la Segunda Guerra Mundial). El Judo es un deporte sumamente codificado, a través del cual se logra una expresión inteligente del cuerpo y por esta razón participa en la educación de quien lo practica. Más allá de la competencia y del combate, el Judo se caracteriza por una búsqueda de perfección técnica, los kata, el trabajo de defensa personal, la preparación del cuerpo y el desarrollo espiritual. El Maestro que creó el Judo lo imaginó como una actividad esencialmente moderna y progresista, disciplina fruto de tradiciones ancestrales.”
Por su parte, el KODOKAN al definir al Judo se refiere como el “Judo del Kodokan” (o “Kodokan Judo”) e indica que se trata de la disciplina creada por Jigoro KANO, quien, tras estudiar y practicar diversas escuelas de Ju-jutsu, estableció “un nuevo sistema teórico y técnico que consideró más adecuado para responder a las necesidades de la sociedad moderna”.
Tanto en el estatuto de la IJF como de la AJJF no hay mención alguna sobre el KODOKAN, salvo en el de la AJJF que fija su domicilio dentro de la sede del KODOKAN.
Templo Eishoji a fines del Siglo XIX (izq.) y actual (der.)
Un sistema unificado frente a una pluralidad de escuelas.
En otras palabras, mientras que el Judo representa un sistema unificado, organizado en torno a un cuerpo doctrinal, técnico y pedagógico común, el Ju-jutsu constituye una denominación genérica que engloba una amplia diversidad de escuelas, tradiciones y modalidades desarrolladas a lo largo de la historia.
De hecho, como se verá más adelante, el término Ju-jutsu funcionó históricamente como una denominación colectiva bajo la cual coexistían numerosos estilos y escuelas, muchas veces identificados por nombres propios distintos, pero vinculados por principios técnicos y tácticos afines.
El significado del nombre oficial “Nihonden Kodokan Judo”.
Sin lugar a dudas, Jigoro KANO demostró ser un verdadero visionario desde el mismo momento en que denominó a la escuela que fundó en 1882 “Nihonden KODOKAN Judo” (日本傳講道館柔道). Este nombre oficial, compuesto por doce caracteres y de profundo contenido histórico y filosófico, continúa utilizándose hasta la actualidad en algunos documentos oficiales del KODOKAN, como certificados y diplomas de grado, conservando incluso el idiograma tradicional 「傳」 en lugar de la forma simplificada 「伝」, adoptada posteriormente en la escritura japonesa moderna.
El término “Nihonden” (日本傳), que puede traducirse como “transmitido por Japón” o “de tradición japonesa”, encierra dos mensajes fundamentales. Por un lado, afirma la pertenencia del Judo a una tradición legítima transmitida desde la antigüedad en Japón y; por otro, expresa la voluntad de proyectar esa tradición al resto del mundo. Esta elección terminológica constituyó una respuesta a la intensa occidentalización que caracterizó al Era Meiji, cuando numerosos aspectos de la cultura tradicional japonesa eran considerados obsoletos frente a los modelos occidentales.
Al anteponer el término Nihonden, KANO buscó reivindicar el valor del patrimonio cultural japonés y contribuir a que la sociedad recuperara el orgullo por sus propias tradiciones. Al mismo tiempo, dejó en claro que el KODOKAN no debía entenderse como una escuela completamente nueva e independiente de la tradición marcial japonesa, sino como la culminación científica, racional y pedagógica de los principios más valiosos de diversas escuelas clásicas de Ju-jutsu, especialmente de la escuela Tenjin Shin’yō-ryū, donde se inició bajo la dirección de Hachinosuke FUKUDA y Masatomo ISO, y de la escuela Kito-ryu, cuyo estudio continuó aun después de haber fundado el KODOKAN.
Por su parte, el nombre KODOKAN (講道館) significa literalmente “el lugar donde se estudia, se enseña y se practica el do (camino)”. A diferencia de las escuelas tradicionales, que habitualmente adoptaban el apellido de su fundador para denominar a su estilo, KANO prefirió dar prioridad al concepto de una institución dedicada al estudio y difusión de un principio universal, antes que identificarla con una persona. De este modo, el KODOKAN fue concebido como un centro de educación e investigación abierto a la sociedad y no como el patrimonio exclusivo de un linaje o de una escuela particular.
Asimismo, al establecer el nombre oficial de su disciplina como Judo, KANO eligió deliberadamente el carácter do (道, “camino”) en lugar de jutsu (術, “técnica” o “arte”). Con esta decisión quiso expresar que el objetivo de su disciplina trascendía el mero aprendizaje de técnicas de combate. El Judo debía constituir un camino de perfeccionamiento integral de la persona y un sistema educativo orientado al desarrollo físico, intelectual y moral, antes que un conjunto de técnicas destinadas exclusivamente al enfrentamiento o al combate.
No obstante, en la época de la fundación del KODOKAN, la denominación ampliamente conocida por la sociedad japonesa seguía siendo “Ju-jutsu”. Por ello, en sus primeras explicaciones y conferencias, KANO presentaba al Judo del KODOKAN como una nueva escuela de Ju-jutsu, surgida de la reorganización científica y racional de las mejores tradiciones de esa disciplina. Solo con el transcurso de los años, y a medida que se fue consolidando su filosofía educativa y su aceptación institucional, el término Judo pasó a identificar una disciplina autónoma, diferenciada del Ju-jutsu tradicional.
En la actualidad, tanto en Japón como en el resto del mundo, la denominación “Judo” se entiende naturalmente como una referencia al sistema creado por Jigoro KANO en el KODOKAN, razón por la cual, se obvia indicar “Judo del KODOKAN” (Kodokan Judo) y mucho menos, “Nihonden Kodokan Judo” que el propio KODOKAN lo utiliza en forma muy limitada.
Las conferencias fundacionales de Jigoro KANO y la definición del Judo.
A propósito de esta etapa fundacional del Judo, durante la década de 1880, revisten especial importancia dos conferencias pronunciadas por Jigoro KANO, ya que permiten comprender con claridad cómo concebía originalmente su disciplina y de qué manera procuró diferenciarla del Ju-jutsu tradicional.
La más importante es la titulada “Panorama general del Judo y sus valores educativos” (“Judo Ippan narabi ni sono Kyoikujo no Kachi”), pronunciada el 11 de mayo de 1889 en la Asociación Japonesa de Educación (Dai Nippon Kyoiku-kai) ante las principales autoridades del Ministerio de Educación, encabezadas por el ministro Takeaki ENOMOTO (1836-1908), así como representantes diplomáticos extranjeros, entre ellos el ministro de Italia en Japón.
Cabe recordar que ese mismo año, en septiembre de 1889, KANO emprendió su primer viaje a Europa, comisionado por el Ministerio de Educación con el propósito de estudiar los sistemas educativos vigentes en diversos países europeos. Este viaje se prolongó hasta enero de 1891 y ejercería una influencia decisiva en la consolidación de su pensamiento pedagógico.
La segunda conferencia, cronológicamente anterior, fue pronunciada el 18 de abril de 1888, en idioma inglés, en el Instituto Gakushuin (donde KANO era docente y vicerrector), bajo el título “Jiujutsu: The Old Samurai Art of Fighting without Weapons” (“El Ju-jutsu: el antiguo arte samurái del combate sin armas”). La conferencia fue organizada por la Asiatic Society of Japan (ASJ), la sociedad científica más antigua de Japón, fundada en 1872 con el objetivo de promover el estudio y la difusión del conocimiento sobre Japón y otros países de Asia del que KANO era miembro, estuvo dirigida a diplomáticos, científicos y académicos occidentales que formaban parte de dicha sociedad.
En ambas conferencias, KANO presenta al Judo del KODOKAN como una de las tantas escuelas existentes de Ju-jutsu, aunque subraya que se distingue de las demás por su finalidad educativa.
En la conferencia de 1889, afirma que el Judo constituye “otra de las denominaciones del Ju-jutsu” y recuerda que históricamente esta disciplina había recibido distintos nombres, tales como, yawara, kogusoku, tai-jutsu y kenpo, todos ellos referidos, en esencia, a una misma tradición marcial. Del mismo modo, en su conferencia de 1888 señala que en Tokyo existían entonces alrededor de noventa escuelas de Ju-jutsu, lo que evidencia la diversidad de estilos existentes en aquella época.
Sin embargo, KANO establece una clara diferencia entre el KODOKAN y las escuelas tradicionales orientadas principalmente al combate. Mientras estas últimas tenían como objetivo fundamental la eficacia marcial, el Judo era concebido como un sistema destinado al desarrollo integral del individuo, mediante la educación física, intelectual y moral.
Esta concepción aparece desarrollada con mucha mayor profundidad en la conferencia “Panorama general del Judo y sus valores educativos”. Ello no resulta casual, pues uno de los principales objetivos de KANO era lograr la incorporación del Judo al sistema educativo japonés. Debe recordarse que, en 1884, el Ministerio de Educación había decidido no incluir las artes marciales tradicionales, entre ellas el Ju-jutsu, dentro de la currícula oficial de la educación física, formulando diversas objeciones de carácter pedagógico y educativo.
Consciente de esta situación, KANO presentó el Judo como un auténtico sistema de educación integral, estructurado sobre tres componentes íntimamente relacionados entre sí: un sistema de educación física (taiiku-ho), un sistema de formación intelectual y moral (shushin-ho) y un sistema de combate (shobu-ho). El aspecto verdaderamente innovador de esta propuesta residía en el componente de educación física, un concepto que apenas comenzaba a incorporarse a la enseñanza moderna y que estaba prácticamente ausente en las escuelas tradicionales de Ju-jutsu. Precisamente, este enfoque respondía de manera directa a las observaciones formuladas por el Ministerio de Educación respecto de las artes marciales tradicionales.
Los dos primeros componentes, la educación física y la formación intelectual y moral, reflejan claramente la influencia de las teorías pedagógicas del filósofo británico Herbert SPENCER (1820 – 1903), expuestas en su obra “Education: Intellectual, Moral, and Physical” (1861), estudiada por KANO durante su formación universitaria y que ejerció una profunda influencia sobre su concepción educativa del Judo. A partir de estas ideas, KANO transformó una disciplina marcial tradicional en un sistema moderno de educación integral, capaz de contribuir no solo al fortalecimiento físico, sino también al desarrollo intelectual, moral y social del individuo.
La conferencia que KANO pronunció en 1889 sobre los valores educativos del Judo constituye uno de los documentos fundacionales más importantes para comprender la concepción original del KODOKAN. Su texto completo fue incorporado a diversas publicaciones de principios del siglo XX, entre ellas, en “Judo Taii” (Principios Fundamentales del Judo), obra escrita en 1905 por su discípulo Sumitomo ARIMA y precedida por un prólogo redactado por el propio KANO.
Este prólogo, a su vez, posee un particular valor histórico, pues en él KANO ya expresa su preocupación por la tendencia de numerosos practicantes a concentrarse exclusivamente en las técnicas de combate, relegando los fines esenciales del Judo: la educación física, la formación moral y el perfeccionamiento espiritual del ser humano.
