Judokas japoneses en el exterior: Nuevas tendencias, docencia y cooperación global.

La nota anterior sobre la reciente radicación en Suiza del doble campeón mundial Joshiro MARUYAMA, contratado como instructor y entrenador de Judo por la Escuela Mont-Olivet, me llevó a realizar varias reflexiones. Entre ellas, que se trataba de un caso excepcional: un judoka japonés que había competido en el más alto nivel de la élite mundial del Judo decidía radicarse en el exterior y desarrollar allí una nueva etapa de su carrera vinculada a este deporte.

Asimismo, en esa misma nota, además de hacer referencia al Sensei Kazuhiro MIKAMI y a su reciente reconocimiento como 10º Dan por parte de la Federación Internacional de Judo (IJF), mencionábamos la presencia de otros judokas japoneses que lo sucedieron como director técnico del Dojo Judo Kwai Lausanne, entre ellos Hiroshi KATANISHI y Tatsuto SHIMA.

Esta reflexión me llevó a una conclusión más amplia: nos encontramos en una época en la que existe una importante presencia de judokas japoneses en el exterior, desempeñando diversas actividades vinculadas al Judo y respondiendo a motivaciones muy diferentes. El abanico abarca desde los voluntarios enviados por JICA hasta entrenadores de selecciones nacionales; desde maestros que llevan varias décadas radicados en el extranjero hasta competidores en actividad, como Hisayoshi HARASAWA y Haruka FUNAKUBO, que han elegido establecer su base de entrenamiento y residencia fuera de Japón.

Miembros en el exterior del Comité Internacional del AJJF

Ante esta constatación, decidí revisar el listado de “miembros en el exterior” del Comité Internacional de la Federación Japonesa de Judo (AJJF), que actualmente cuenta con los siguientes 23 integrantes: Toshiya ANZAI (Indonesia), Yoshihiko IURA (Islandia), Masaaki UEDA (Austria), Ken KAIDA (Hungría), Koji KAKAMU (Arabia Saudita), Hiroshi KATANISHI (Suiza), Hikaru KARIU SASAKI (Francia), Hideyuki KIKUCHI (Francia), Kotaro SASAKI (Polonia), Shinjiro SASAKI (EE. UU.), Rieko SASAKI (EE. UU.), Tsuyoshi SHIMAOKA (Tanzania), Tatsuto SHIMA (Suiza), Tsuneo SENGOKU (Indonesia), Tokuzo TAKAHASHI (EE. UU.), Go TSUNODA (Portugal), Hiromi TOMITA (Puerto Rico), Shintaro NAKANO (EE. UU.), Toshihide NAKAMURA (Australia), Hiroyuki NAKAMURA (Canadá), Masaki NEGISHI (Suiza), Yoshiyuki HIRANO (Suiza) y Shunsuke MUKAI (Croacia).

El maestro de judo Kazuhiro Mikami en traje oscuro sosteniendo un certificado enmarcado de la IJF que lo reconoce con el grado de 10.º Dan.
Maestro Kazuhiro Mikami
Retrato de estudio del maestro Hiroshi Nakamura con judogi blanco de Judo Canada y cinturón rojo de alto grado.
Maestro Hiroshi Nakamura
Retrato institucional del maestro de judo Tsuneo Tomita con traje formal, estola amarilla y sosteniendo la placa conmemorativa del Salón de la Fama del Deporte Riopedrense.
Maestro Tsuneo Tomita

En esta nómina encontramos perfiles muy diversos. Por un lado, figuran grandes maestros que llevan varias décadas desarrollando su actividad en sus respectivos países, como Hiroyuki NAKAMURA, en Canadá, Hiromi TOMITA, en Puerto Rico y el mencionado Hiroshi KATANISHI, en Suiza, quienes llegaron a sus respectivos destinos en la década del 1960, el primero y del 1970, los 2 últimos. Por otro, aparecen entrenadores vinculados actualmente a selecciones nacionales, como Koji KAKAMU, en Arabia Saudita; Go TSUNODA, en Portugal; Ken KAIDA, en Hungría; y Kotaro SASAKI, en Polonia.

La mayoría de estos profesionales desarrolla su actividad como instructores contratados por un dojo o club local, o bien como responsables de sus propios dojos. Algunos, además, mantienen una estrecha colaboración con las respectivas federaciones nacionales de Judo.

Entre los perfiles más destacados se encuentra Hikaru KARIU SASAKI, radicada en Francia, quien fue medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 y subcampeona mundial en 1989. Desde 2008 desarrolla su actividad en la región de Bretaña, donde, después de trabajar durante 10 años como instructora en distintos dojos, estableció su propio dojo.

Cabe señalar que esta nómina comprende únicamente a aquellos judokas que colaboran formalmente con las actividades internacionales de la AJJF. Por lo tanto, el número de judokas japoneses que desarrollan actividades profesionales relacionadas con el Judo en el extranjero es considerablemente mayor. A este universo habría que añadir, además, a quienes permanecen temporalmente fuera de Japón para participar en actividades puntuales, como clínicas, seminarios, cursos de capacitación o entrenamientos.

En otras palabras, los 23 miembros en el exterior de la AJJF no constituyen un registro de todos los japoneses que enseñan o trabajan en el ámbito del Judo fuera de Japón, sino una red institucional específica dentro de un universo mucho más amplio y diverso de profesionales y maestros japoneses que contribuyen actualmente al desarrollo del Judo en distintas partes del mundo

Atletas en actividad en el exterior

Un fenómeno inédito hasta el momento que merece atención es el de los judokas que, aún en plena actividad competitiva, han decidido trasladar su base de entrenamiento al exterior. Es el caso de los medallistas olímpicos Hisayoshi HARASAWA (plata en Río de Janeiro 2016) y Haruka FUNAKUBO (bronce en París 2024).

Retrato de estudio en plano medio de una judoka japonesa vistiendo judogi blanco con la bandera de Japón, cinturón negro y el sello oficial de la IJF.
Haruka Funakubo
Retrato oficial en plano medio del judoka japonés Hisayoshi Harasawa posando con brazos cruzados, judogi blanco, parche de Japón y cinturón negro de la IJF.
Hisayoshi Harasawa

FUNAKUBO que fue también 2 veces subcampeona mundial trasladó en febrero de 2025 su base a Francia, con el INSEP de París como centro de entrenamiento, con el objetivo de prepararse para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y aprovechar el entorno competitivo del Judo europeo.

Por su parte, HARASAWA que fue también 2 veces campeón nacional libre de peso y 3 veces subcampeón y subcampeón mundial, se radicó en Dallas, Estados Unidos, en septiembre de 2025. Aunque continúa compitiendo, simultáneamente comenzó a desempeñarse como instructor en East Side Dojo, pensando también en su futura carrera como entrenador.

Ambos casos reflejan una nueva tendencia en la que el exterior deja de ser únicamente un destino para competir o realizar concentraciones y comienza a convertirse en una verdadera base de desarrollo profesional y deportivo. Mientras FUNAKUBO representa principalmente un modelo de internacionalización orientado al rendimiento competitivo, HARASAWA combina la continuidad como atleta con la preparación de su segunda carrera.

Judokas becados por el Comité Olímpico Japonés

Otra modalidad de estadía de judokas japoneses en el exterior corresponde al programa de becas para entrenadores en el extranjero del Comité Olímpico Japonés (JOC), destinado a la formación y capacitación de entrenadores de alto nivel.

Se trata de un programa en el que participaron personalidades como los grandes campeones que posteriormente fueron directores técnicos de la selección y dirigentes de la Federación Japonesa de Judo (AJJF) como Yasuhiro YAMASHITA y Kosei INOUE.

Plano medio del judoka japonés Masashi Ebinuma en el tatami luciendo judogi azul con el parche de Nippon, cinturón negro y la insignia de la IJF.
Masashi Ebinuma
El judoka japonés Ryunosuke Haga parado sobre el podio olímpico vistiendo la indumentaria oficial de Japón y sosteniendo su medalla de bronce en Río 2016.
Ryunosuke Haga
Shohei Ono en el podio de Tokio 2020 sosteniendo su medalla de oro olímpica y el ramo floral oficial vistiendo la chaqueta roja de Japón.
Shohei Ono

En los últimos años, varios destacados judokas japoneses han participado en este programa. Entre ellos se encuentran Masashi EBINUMA, triple campeón mundial, doble medallista olímpico y actual entrenador de la selección masculina de Japón, quien realizó una estadía en Inglaterra entre abril de 2022 y marzo de 2024, y Shohei ONO, triple campeón mundial y doble campeón olímpico, quien permaneció en Inglaterra entre agosto de 2023 y julio de 2025. Por su parte, el medallista olímpico y 2 veces subcampeón mundial, Hiroaki HIRAOKA ha permanecido en Estados Unidos entre los meses de agosto de 2024 y 2025.

Actualmente, Ryunosuke HAGA, campeón mundial, medallista olímpico y campeón nacional libre de peso, se encuentra en Alemania desde junio de 2025, donde tiene previsto permanecer hasta mayo de 2027.

Su estadía tiene como objetivo estudiar diversos aspectos del Judo alemán y europeo, entre ellos los sistemas de promoción y formación de atletas, los métodos de entrenamiento y gestión de equipos de clubes, el desarrollo de atletas de élite para la selección nacional, la organización y gestión de los torneos de la Bundesliga, así como la captación de patrocinadores para los atletas. De la misma manera, se busca que HAGA fortalezca sus vínculos con la Federación Internacional de Judo (IJF).

Paralelamente a esta experiencia de formación en Alemania, HAGA fue designado entrenador especial de la selección masculina japonesa, con la responsabilidad de brindar apoyo a los atletas japoneses que participan en las competencias europeas del World Judo Tour.

Voluntarios de JICA

El Judo es una de las disciplinas que, desde las primeras etapas del Programa de Voluntarios Japoneses para la Cooperación en el Extranjero de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), pasó a formar parte de las áreas de especialización para el envío de voluntarios al exterior. De hecho, en 1966 fueron destinados a Laos y Camboya algunos de los primeros voluntarios especializados en Judo. Desde entonces, a lo largo de seis décadas, el Judo se ha mantenido como uno de los ámbitos de la cooperación internacional japonesa a través de los programas de voluntariado de JICA.

En los últimos años, la demanda de voluntarios especializados en Judo dentro del programa de JICA se ha mantenido de manera sostenida en diversas regiones del mundo, incluyendo América del Sur, Centroamérica y el Caribe. Países como Chile, Paraguay, Perú y Argentina, entre otros, han recibido de manera continua la colaboración de voluntarios japoneses vinculados a esta disciplina.

Del mismo modo, las modalidades de envío se han diversificado. Además de los programas tradicionales para voluntarios jóvenes y voluntarios sénior, cuya duración estándar es de dos años, JICA cuenta con modalidades especiales de cooperación de corta duración, con períodos de permanencia que pueden extenderse desde un mes hasta un año.

Conjuntamente, el contenido de las actividades también se ha vuelto más amplio y complejo. En la actualidad, las tareas asignadas a los voluntarios exceden la enseñanza y difusión de las técnicas de Judo para abarcar ámbitos como el fortalecimiento del rendimiento deportivo, la formación de instructores locales, el desarrollo integral de niños y jóvenes, la incorporación del Judo a la educación física escolar, la elaboración de planes de estudio y programas curriculares, así como la capacitación y el asesoramiento técnico a clubes deportivos y organizaciones regionales.

Maestro de judo con cinturón rojo y blanco demostrando una técnica de agarre y postura en el tatami ante un grupo de estudiantes.
Masatohi Kikuchi
Maestro de judo con cinturón rojo y blanco enseñando una técnica de agarre Kumi-kata en el tatami ante varios judokas en el dojo.
Sumio Yamagata
El maestro de judo Seishi Yanagida ejecutando una proyección sobre un judoka con judogi azul durante una práctica técnica en el dojo.
Akio Yanagida

Esta evolución refleja una tendencia hacia una cooperación más integral, en la que el Judo no solo es concebido como una disciplina deportiva, sino también como una herramienta para la educación, la formación de recursos humanos, la inclusión social y el fortalecimiento de las comunidades locales.

En el caso particular de la Argentina, la Federación Metropolitana de Judo (FMJ) ha recibido hasta el presente a tres voluntarios sénior de JICA. A ellos se suma un voluntario de corta duración, Masatohi KIKUCHI, quien permaneció nueve meses durante 2014. Los otros dos, de larga duración, fueron Sumio YAMAGATA y Akio YANAGIDA, quienes permanecieron, respectivamente, dos años entre 2017 y 2019, y entre 2024 y 2026.

Por otra parte, el dojo del Centro Okinawense en la Argentina viene recibiendo, en el marco de un programa específico de cooperación, equipos integrados por docentes y estudiantes de la Universidad CHUKYO, con una permanencia de aproximadamente un mes. Esta iniciativa se desarrolla sobre la base de un convenio entre JICA y dicha universidad para el envío de voluntarios a una institución de la comunidad nikkei mediante ciclos de tres años.

El primer ciclo se desarrolló entre 2018 y 2020, mientras que actualmente se encuentra en ejecución un segundo ciclo, iniciado en 2024 y previsto para concluir en 2027. En la actualidad, se encuentra en gestión su eventual extensión.

El caso argentino resulta particularmente significativo, ya que muestra que la cooperación japonesa en materia de Judo no se limita al envío individual de instructores de larga duración, sino que comprende también modalidades de corta duración y programas institucionales de cooperación universitaria, ampliando así las formas mediante las cuales el conocimiento y la experiencia del Judo japonés se transfieren y arraigan en el ámbito local.

Fotografía grupal multitudinaria de judokas vistiendo judogis blancos y azules posando sonrientes con los brazos en alto sobre el tatami del Centro Okinawense.
Integrantes de la delegación de judo de la Universidad de Chukyo posando alineados frente al logotipo de JICA, flanqueados por las banderas de Argentina y Japón.

Voluntarios de la Universidad Chukyo (2025)

Conclusiones

Esta diversidad de trayectorias de los judokas japoneses en el exterior permite observar que la presencia internacional del Judo Japonés ya no responde a un único modelo. Conviven en ella la cooperación internacional, la enseñanza y formación de judokas, el entrenamiento de selecciones nacionales, la gestión de clubes, la promoción del Judo y, más recientemente, la decisión de algunos atletas de alto nivel de establecer su propia base de actividad en el exterior.

Mientras que en el exterior se puede observar un aumento de la demanda del Judo Japonés y de entrenadores japoneses de Judo, en Japón, las oportunidades profesionales disponibles después del retiro no son necesariamente suficientes, incluso para aquellos atletas que han desarrollado su carrera hasta alcanzar el más alto nivel competitivo, para aprovechar directamente la experiencia adquirida como deportistas y sus capacidades como entrenadores.

En este contexto, la creciente demanda de instructores japoneses de Judo en el extranjero podría estar convirtiéndose en una nueva alternativa profesional para los judokas japoneses, tanto durante su etapa activa como después de su retiro.

 

Juan Carlos Yamamoto sensei 7mo DAN

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