Interesante Análisis sobre la Necesidad de Repensar el Estilo de Agarre.

Hideki FURUTA, fundador y director del Sitio especializado EJudo ha realizado interesantes análisis y observaciones sobre la tendencia en el agarre en las distintas notas relacionadas con el reciente Campeonato Mundial de Doha 2023. Uno de los análisis más interesantes se encuentra cuando se refiere al combate perdido por Kentaro IIDA (-100kg) en la 2da ronda frente al israelí Peter PALTCHIK, tras haber derrotado por ippon con ura-nage a los 1:48 al uzbeco Muzaffarbek TUROBOYEV, el último campeón mundial de la categoría. También, en otras notas, se refiere al progreso observado en el agarre por parte de Uta ABE (-52kg) o a la destreza en el agarre demostrada por Haruka FUNAKUBO (-57kg) para imponer su distancia y así neutralizar a sus rivales de mayor potencia.

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En el mencionado combate que PALTCHIK termina ganando a IIDA a los 0:31 por ippon con uchi-mata, según FURUTA, el japonés comete un error conceptual en el agarre que, a simple vista, aparentaba ser un agarre seguro con las 2 manos, típico de los representantes japoneses.

Paltchik (izq.) e Iida (der.)

 

El analista nos recomienda observar con atención los últimos 11 seg. del combate durante los cuales IIDA mantiene un agarre ai-yotsu o simétrico (diestro contra diestro) profundo, tomando con su hiki-te la parte superior del brazo y con su tsuri-te la parte superior de la solapa de su oponente. Sin embargo, fue PALTCHIK quien terminó ejecutando un ataque con un tsuri-komi-goshi de derecha que encadenó con un uchimata de derecha, sin que IIDA pudiera intentar una defensa.

Allí, FURUTA observa que muchos podrían adjudicar a una cuestión mental de IIDA por la que no se animó o se demoró en atacar estando bien agarrado, aunque, según su opinión, la causa por la cual no pudo atacar era eminentemente técnica, ya que se equivocó al agarrar por debajo (lado de la costura de la manga) de la parte superior del brazo de su oponente lo que le impedía aplicar cualquier técnica con eficacia, principalmente su uchimata. Haber buscado un agarre profundo de la parte superior del brazo de su oponente para intentar un ataque era una decisión acertada, no así el punto de agarre.

El error fue agarrar por debajo del brazo sobre la costura de la manga del judogi, habiendo agarrado la parte superior del brazo en agarre ai-yotsu, ya que esta forma de agarre impide transmitir la fuerza en forma efectiva. Según FURUTA, agarrar la manga por debajo o sobre su costura es efectivo solamente cuando uno agarra el extremo de la manga (zona de la muñeca) impidiendo el agarre a su oponente. Al agarrar por debajo la parte superior del brazo, no se puede aplicar presión con eficacia sobre el brazo del tsuri-te del oponente tanto hacia adentro como hacia afuera.

Aquí, obviando la explicación sobre la relación que se debería tener en cuenta entre los puntos de agarre y los movimientos de rotación hacia afuera o hacia adentro de la muñeca, simplifica recordando que la gran premisa en el shin-tai o desplazamiento de avance y retroceso en Judo es que el hiki-te debe estar bajo y el tsuri-te, alto, o sea, que el hombro del lado del hiki-te, normalmente, debe estar más bajo respecto del hombro del lado del tsuri-te para poder realizar un desplazamiento natural y ejecutar una técnica o realizar una defensa.

Según FURUTA, al agarrar por debajo la parte superior del brazo del oponente, no se logra controlar dicho brazo, moviendo solamente su propia mano. Además, el hiki-te tiende a elevarse abriendo la axila, haciendo perder la estabilidad en el shin-tai e impidiendo un ataque efectivo, mientras que el tsuri-te del oponente mantiene su libertad y su posición elevada, permitiéndole atacar libremente. Así, mientras que uno está impedido de atacar y el oponente está en condición de atacar con relativa comodidad. Esto fue lo que sucedió durante los mencionados 11 seg. del combate entre IIDA y PALTCHIK.

Iida vs Paltchik

 

Si se agarra por arriba o por el costado la parte superior del brazo, se puede hacer presión hacia abajo y hacia adentro y controlar el tsuri-te del oponente (envolviendo el brazo con el judogi) y, al poder mantener bajo el hiki-te propio con la axila cerrada, además de controlar al oponente, permite iniciar un ataque, tal como lo hacen normalmente Hisayoshi HARASAWA o Tatsuru SAITO cuando agarran la parte superior del brazo del oponente con su hiki-te.

Como un ejemplo de excepción de la efectividad de agarrar por abajo la parte superior del brazo, cita el caso de levantar el brazo del oponente con el tsuri-te, aplicando fuerza desde abajo hacia arriba, como cuando TAKATO ejecuta su ashi-guruma. Aquí también, lo importante es envolver el brazo con el judogi para llevarlo hacia arriba. Si bien no es precisamente este caso, el llamado “agarre de HASHIMOTO” que lo utiliza al ejecutar su sode-tsurikomi-goshi con una mano se caracteriza por agarrar la parte interna de la manga pasando por la parte externa y baja del brazo, aplicando la fuerza envolviendo el brazo con el judogi.

Tal lo mencionado, otro caso en el que resulta efectivo agarrar la manga por abajo es cuando se agarra del extremo de la manga y no permite el agarre del oponente. Si bien, en este caso, no se puede presionar aplicando fuerza hacia adentro, permite empujar hacia abajo, cortar el agarre del oponente rotando la muñeca hacia afuera y mantener la presión hacia abajo. Este agarre no funciona cuando ambos están bien agarrados, no pudiendo controlar el brazo del oponente ni ejercer presión hacia adentro.

De todos modos, se me ocurre que la referencia al error conceptual cometido por IIDA fue una muy buena excusa para hacer hincapié sobre la gran diferencia que existe entre el estilo predominante actual de “agarrar y no dejar agarrar” que surgió alrededor de los 90, con respecto al estilo clásico del Judo Japonés de “proyectar agarrando firmemente con las 2 manos” y la necesidad de volver al estilo clásico. Tal es así que continúa su análisis poniendo énfasis sobre la necesidad de repensar el actual estilo de agarre predominante de “agarrar y no dejar agarrar” y volver al agarre clásico del Judo Japonés de “agarrar firmemente con las 2 manos”.

Una de las tácticas de agarre más adoptadas para “agarrar y no dejar agarrar” fue la de agarrar el extremo de la manga para iniciar el ataque evitando que el oponente pueda hacerlo. Como consecuencia de la expansión de este estilo de agarre, la mayoría de los atletas japoneses fueron perdiendo la capacidad que los caracterizaba por agarrar con las 2 manos e ir progresando en el dominio del agarre para lograr ejecutar una técnica con eficacia. Asimismo, resalta el hecho de que algunos atletas extranjeros como el propio PALTCHIK que estaba bien agarrado con las 2 manos al igual que IIDA al momento de ejecutar el ataque definitorio han manejado el agarre con gran eficacia, al igual que el checo Lukas KRPALEK a lo largo de todo el campeonato en la misma categoría (-100kg).

De acuerdo a FURUTA, el estilo de “agarrar y no dejar agarrar” a lo que se podría agregar también “agarrar para no perder” limita el desarrollo de los atletas, haciendo perder de vista el verdadero objetivo del agarre que debería ser el de “agarrar para transmitir mejor la fuerza” o “agarrar para ganar” y no, “agarrar para no perder”. Quienes se han formado bajo este estilo de “agarrar y no dejar agarrar” suelen entrar en pánico cuando son anticipados en el agarre al carecer de recursos suficientes para progresar en el agarre sin cortar.

Uta Abe (izq.) y Hifumi Abe (der.)

 

Es por ello que FURUTA destaca el progreso de Uta ABE en agarre que, en este último campeonato, buscó en reiteradas oportunidades asegurar el agarre con su hiki-te agarrando primero la solapa de su oponente. Lo cual es un gran cambio para ABE ya que era uno de las mayores exponentes del estilo de “agarrar y no dejar agarrar”, cosa que hacía con gran destreza y eficacia, agarrando el extremo de la manga de su oponente. De esta forma, ABE ha agregado la modalidad de “dejarse agarrar” (en forma controlada) para poder trasmitir mejor la fuerza y mejorar la eficacia de sus ataques.

Teniendo en cuenta que el estilo de agarre de “agarrar y no dejar agarrar” fue un estilo que venían aplicando con gran destreza las atletas japonesas, tanto este cambio en Uta ABE como el agarre de las 2 solapas que suele aplicar Haruka FUNAKUBO, FURUTA espera que esto sea una señal de un cambio positivo en el estilo de agarre en el Judo Japonés, agregando componentes del agarre clásico del Judo Japonés.

Dentro de quienes han venido aplicando con gran eficacia el estilo de agarre clásico japonés, tal vez reforzado por el estilo de agarre de la Universidad TENRI y de la Academia KODOGAKUSHA, es el campeón olímpico y mundial Shohei OHNO a quien se lo ha visto en reiteradas oportunidades ejecutando especialmente su osoto-gari con agarre de las 2 solapas. Por su parte, Hifumi ABE se ha convertido en un eximio especialista en el agarre de las 2 mangas, especialmente contra quienes le impiden el agarre de la solapa con su tsuri-te, ampliando su repertorio de ataque con las 2 mangas, desde el sode-tsurikomi-goshi hasta osoto-gari y uchimata con agarre de las 2 mangas.

Se me ocurre que lo importante es saber discernir cómo y dónde agarrar según el rival y la situación del combate donde “agarrar y no dejar agarrar” agarrando el extremo de la manga debe ser una opción en la táctica de agarre al igual que “agarrar y dejarse agarrar”. Al “dejarse agarrar”, lo importante es que el oponente termine agarrando donde uno quiere y hacerle creer que está bien agarrado, cuando no lo está, tal como nos explica uno de los ganadores de la Triple Corona y eximio especialista en el agarre, Haruki UEMURA.

Hashimoto (izq.) y Ohno (der.)

 

 

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