Juan Carlos Yamamoto

En más de una Nota, nos hemos referido al escritor y orientalista británico Lafcadio HEARN (1850 – 1904) como el primer autor en escribir sobre el Ju-jutsu (Judo) en una obra publicada en occidente en idioma inglés, al haberlo hecho en su obra “Out of the East” (Fuera del Este) publicado en los Estados Unidos en el año 1895, contribuyendo, de esta forma, al conocimiento y difusión del Judo en occidente.

VER NOTA

Sin embargo, no nos habíamos detenido en profundizar demasiado en el tema, a pesar de que HEARN que se había radicado en Japón desde 1890 hasta su fallecimiento en 1904 y que escribió una serie de 14 obras relacionados con Japón, fue uno de los autores más leídos por cualquier intelectual occidental interesado en Japón de la época. Tal es así que, por ejemplo, lo menciona el poeta, periodista y diplomático nicaragüense, Rubén DARÍO (1867 – 1916) en el Prólogo del libro “De Marsella a Tokio, sensaciones de Egipto, la India, la China y el Japón” publicado en 1906 por el escritor y periodista guatemalteco, nacionalizado argentino, Enrique GOMEZ CASTILLO (1873 – 1927), tras su viaje a Japón en 1905 enviado por el Diario La Nación, o por el propio autor a lo largo de su obra.

Esta obra que tiene, a su vez, el subtítulo “Reveries and Studies in New Japan” (Enseñanzas y Estudios en el Nuevo Japón) es el segundo de la mencionada serie de libros relacionados con Japón publicados desde su arribo a dicho país, tras el primero titulado “Glimpses of Unfamiliar Japan” (Vislumbres de un Japón Desconocido) publicado en 1894. Consta de un total de 11 capítulos y uno de ellos está dedicado al Ju-jutsu. Se trata del capítulo VII titulado “Jiujutsu” que es el de mayor extensión con 60 páginas (desde la página 183 al 243 de la primera edición que tiene una extensión total de 341 páginas) que, a su vez, se encuentra dividido en 9 subcapítulos más un apéndice agregado al final.

Ju-jutsu

Ju-jutsu

Ju-jutsu“Out of The East” de Lafcadio Hearn

 

Al mismo tiempo, resulta muy ilustrativo para entender mejor el contenido de este libro en general y de este capítulo en particular, la lectura de las cartas enviadas por el autor a su amigo y también residente en Japón, el inglés Basil Hall CHAMBERLAIN (1850 – 1935) en las que se refiere al tema y que fueron compiladas y publicadas por Elizabeth BISLAND (1861 – 1929) en el año 1910 en el libro “The Japanese Letters of Lafcadio Hearn” (Las Cartas Japonesas de Lafcadio HEARN), junto a cartas dirigidas a W. B. MASON y otras recibidas por HEARN. Las cartas de HEARN a CHAMBERLAIN contenidas en dicho libro datan del período entre el 4 de abril de 1890 enviada desde Yokohama, prácticamente a partir de su llegada a Japón, hasta el 28 de octubre de 1894 desde Kobe, abarcando toda la etapa de preparación del libro “Out of the East” y su estancia en la prefectura de Kumamoto donde tiene la oportunidad de observar las prácticas de Judo y conocer a Jigoro KANO.

Cabe recordar que HEARN había llegado a Japón en abril de 1890 como corresponsal de la Revista Harper’s, trabajo al que renunció a poco tiempo de su arribo y en julio, consiguió un cargo de profesor de inglés en la Escuela Secundaria y la Escuela Normal de la ciudad de Matsue, prefectura de Shimane. En octubre de 1891, fue designado profesor de inglés de la Escuela Superior N°5 de Kumamoto (actual Universidad de Kumamoto), convocado por Jigoro KANO que se desempeñaba como director y permaneció hasta 1894, cuando se trasladó a la ciudad de Kobe al ser contratado por el diario en idioma inglés “The Japan Chronicle”.

Por su parte, KANO había asumido como director de la mencionada escuela de Kumamoto en setiembre de 1891, tras el regreso de su primer viaje a Europa en enero y su casamiento en agosto del mismo año. Durante su estadía en Kumamoto que se extendió hasta junio de 1893, además de ejercer su cargo como director, se dedicó a la enseñanza y difusión del Judo, fundando el Dojo “Zuihokan” dentro de la escuela y el Dojo de la Filial Kumamoto del KODOKAN en su propia casa, para lo cual contó con el apoyo de Sumitomo (o Sumihito) ARIMA, uno de sus primeros discípulos en el KODOKAN.

            En la carta fechada el 13 de octubre de 1893 dirigida a CHAMBERLAIN, HEARN menciona que se encuentra trabajando en un ensayo filosófico sobre Ju-jutsu cuya terminación había prometido a su editor en Boston para diciembre del mismo año y le pide su opinión sobre “la reacción contra la influencia extranjera y sus posibilidades futuras”.

Ju-jutsu Ju-jutsu Ju-jutsuLas cartas de Lafcadio Hearn

            El “Capítulo VII. Jiujusu” comienza con la cita de una frase del Tao Te King de Lao-Tse “El hombre al nacer es flexible y débil; a su muerte, rígido y fuerte. Así es con todas las cosas. La rigidez y la fuerza son los concomitantes de la muerte; la suavidad y la debilidad, los concomitantes de la vida. Por lo tanto, el que confía en su propia fuerza no vencerá”, frase que condensa el principio fundamental del Judo.

            En el Subcapítulo I, el autor describe el ambiente del Dojo “Zuihokan” instalado en la escuela, incluyendo la presencia del cuadro con la caligrafía del político y mentor de KANO, Kaishu KATSU (1823 – 1899) que tradujo “El conocimiento profundo es la mejor de las posesiones” y que aún conserva la Universidad de Kumamoto. En el mismo subcapítulo, hace mención sobre el principio fundamental del Judo de “utilizar la fuerza del oponente” y, en un pie de página, hace referencia a KANO como “autor de un interesante artículo sobre la historia del Jiujutsu presentado hace algunos años en Transactions of Asiatic Society of Japan”.

            Este documento citado por HEARN se trata del texto de la conferencia dictada en idioma inglés por KANO el 18 de abril de 1888 titulada “Jiujutsu: The Old Samurai Art of Fithing without Weapons” (Jiujutsu: el antiguo arte samurái de lucha sin armas) para cuya traducción contó con la ayuda del reverendo Thomas LINDSAY quien figura como coautor y que se encuentra compilado en el citado libro “Transactions of Asiatic Society of Japan” (Transacciones de la Sociedad Asiática de Japón) publicado en el año 1889. Este libro contiene además del texto de la conferencia de KANO y de otros autores, la minuta de la reunión del 18 de abril de 1888 donde consta que la misma fue realizada en el Colegio de Ingeniería de Tokyo y que incluyó una demostración de Judo por parte de KANO.

            En este interesante documento publicado en la revista “Transactions” de la Asiatic Society of Japan (ASJ) que fue el primero redactado en inglés sobre el Ju-jutsu al que tuvo acceso HEARN (tal vez, de manos de su propio autor), KANO realiza una reseña sobre los principios del Ju-Jutsu, su historia, la bibliografía existente, sus principales escuelas y maestros y su desarrollo reciente, reconociendo que el Judo proviene del Ju-jutsu. Con respeto al principio fundamental del que HEARN hace especial hincapié, indica “su principio principal es no enfrentar fuerza con fuerza, sino obtener la victoria cediendo a la fuerza”.

Ju-jutsu

Ju-jutsu

Conferencia de Kano en “The Transactions” de la ASJ

            La Asiatic Society of Japan (ASJ: Sociedad Asiática de Japón) es la sociedad científica más antigua del Japón fundada en el año 1872 por quienes entonces lideraban la modernización e industrialización del Japón en los albores de la Era Meiji y su primer presidente fue el diplomático británico Robert Grant WATSON. Los objetivos iniciales fueron el de recopilar y publicar información sobre temas relacionados con Japón y otros países asiáticos y “The Transaction” fue la revista mensual donde se publicaban todos los artículos. (http://www.asjapan.org/ )

Con respecto a la utilización de la fuerza del oponente, entre otras cosas, HEARN señala: “Simplemente la fuerza de su oponente. La fuerza del enemigo es el único medio por el cual ese enemigo es vencido. El arte del jiujutsu enseña a confiar para la victoria únicamente en la fuerza de tu oponente; y cuanto mayor sea su fuerza, peor para él y mejor para ti”. Esto es en el mismo Subcapítulo I donde cita a KANO referenciando al mencionado documento de la ASJ.

            Sin embargo, cuando se refiere a un maestro de Ju-jutsu sin la única y explícita mención de KANO, se refiere a Sumihito ARIMA, tal como surge en la carta fechada el 25 de febrero de 1894 donde lo nombra, al indicar “Su maestro, Arima Sumihito, de la Escuela de Nobles desde hace mucho tiempo. Él es discípulo de Kano y habla un perfecto inglés…”. En esta carta, al hablar del maestro, se refiere también a la relación tradicional de maestro y discípulo que, según su visión, la occidentalización lo estaba rompiendo, reflexionando: “Me parece ahora un enorme error para los japoneses haber tratado de adoptar el sistema escolar occidental, haber construido monstruosidades de ladrillo, y destruido la relación oriental de discípulo y maestro”.

Ju-jutsuKano (centro) y Hearn (al lado, de perfil) en la Escuela Superior N°5 de Kumamoto

            En el Subcapítulo II, HEARN continúa profundizando sobre los principios del Ju-jutsu, afirmando entre otros aspectos, lo siguiente: “Mucho más que una ciencia de defensa este jiujutsu: es un sistema filosófico; es un sistema económico; es un sistema ético (de hecho, había olvidado decir que una gran parte del entrenamiento de jiujutsu es puramente moral); y es, sobre todo, la expresión de un genio racial que todavía apenas perciben aquellas potencias que sueñan con un mayor engrandecimiento en el este”.

Al mismo tiempo, realiza una reflexión sobre el proceso de occidentalización relacionándolo con los principios del Ju-jutsu, afirmando “Ahora bien, en todo esto no ha adoptado nada por una razón meramente imitativa. Por el contrario, ha aprobado y tomado solo lo que puede ayudarla a aumentar su fuerza. Se ha hecho capaz de prescindir de casi toda la instrucción técnica extranjera; y ha mantenido firmemente en sus propias manos, por la legislación más astuta, todos sus propios recursos” y concluye “Ha estado, y sigue estando, defendiéndose a sí misma mediante el más admirable sistema de autodefensa intelectual que jamás se haya oído, mediante un maravilloso jiujutsu nacional”. Y, continúa en los capítulos siguientes su visión sobre la influencia occidental en los más diversos aspectos como en la vestimenta y la edificación hasta en la religión.

            Asimismo, relaciona los principios del Ju-jutsu que habrían sido aplicados por Japón tanto en la diplomacia como en la guerra. Sin embargo, lo sustancioso se encuentra en el Apéndice que sigue al último Subcapítulo IX, que empieza explicando que el ensayo había sido escrito 2 años atrás y que debió ser revisado por los acontecimientos ocurridos durante el año 1894 y más aún, tras el desenlace inesperado de la Guerra Chino-japonesa y es allí donde afirma “Lo que nadie pudo predecir en 1893, el mundo entero lo reconoce en 1895 con asombro y con admiración. Japón ha ganado en su jiujutsu”.

            A propósito de la revisión de su ensayo, en la carta dirigida a CHAMBERLAIN fechada el 17 de julio de 1894 manifestaba “Y ahora las confesiones. Me alegro de que mi artículo sobre jiujutsu no haya sido publicado; y agradezco a los Dioses que me hayan obligado a visitar Tokio y Yokohama. El ensayo sobre jiujutsu debe ser remodelado; y mis ideas sobre los puertos abiertos reconstruidos, reparados, renovados y decorados”. (El artículo habría sido devuelto por el editor para su revisión)

            Esta revisión impuesta por el triunfo de Japón ante China que se resume en el apéndice final obligó al autor a contradecir algunos de sus apreciaciones expuestas en los capítulos anteriores, al trasladar el eje de la discusión en el enfrentamiento entre occidentales y orientales representados por los chinos, llegando a afirmar “Cabe recordar que el arte del jiujutsu fue inventado en China. Y occidente todavía tiene que contar con China. China, la antigua maestra de Japón. China, sobre cuyos millones inmutables las sucesivas tormentas de conquista han pasado sólo como un viento sobre los juncos”.

            El “Capítulo VII: Jiujutsu” termina con el siguiente párrafo en su reflexión sobre la evolución del ser humano y la comparación entre el oriental con el occidental: “Así como hemos exterminado a las razas más débiles simplemente sobreviviéndolas, monopolizando y absorbiendo, casi sin esfuerzo consciente, todo lo necesario para su felicidad, así también nosotros mismos seamos exterminados por razas capaces de vivir menos que nosotros, de monopolizar todas nuestras necesidades; razas más pacientes, más abnegadas, más fértiles y mucho menos costosas de mantener para la Naturaleza. Estos sin duda heredarían nuestra sabiduría, adoptarían nuestras invenciones más útiles, continuarían con lo mejor de nuestras industrias, tal vez incluso perpetuarían lo que es más digno de perdurar en nuestras ciencias y nuestras artes. Pero difícilmente lamentarían nuestra desaparición más de lo que nosotros mismos lamentamos la extinción del dinoterio o el ictiosaurio”.

 

Ju-jutsuCaligrafía de Kaishu Katsu

3 respuestas

  1. exelente información y detalles del origen del judo me encanta estas descripciones me gustaria seguir obteniendoas descripciones de la historia del judo y sus inicios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *