Control, transferencia y neutralización avanzada.

          Habiendo iniciado, en la Nota anterior, a tratar sobre las aplicaciones avanzadas de la Fuerza de Reacción del Suelo (FRS)”, comenzando con “3. Kuzushi por presión” y “4. Rotación por presión”, en la presente, completaremos con la descripción de los 2 últimos puntos, “5. Control y transferencia de la FRS” y “6. Neutralización y uso invertido de la FRS del oponente”.

          Estas 2 últimas fases al que alcanzan muy pocos judokas no deben entenderse como técnicas avanzadas diferentes, sino como manifestaciones de un mismo principio con una diferencia de “fases”. Se tratan de expresiones del mismo principio; la de crear de antemano una situación en la que el que “genera” la FRS queda en desventaja.

          Además de ser muy difíciles de ser alcanzadas estas 2 fases, son también difíciles de ser explicadas, incluso por aquellos que lo han logrado y mucho menos percibirlas en los videos ya que es algo que no se busca, sino que la técnica “ocurre” naturalmente como consecuencia de la presión en avance sostenida.

          Tal como detallaremos a continuación, “Control y transferencia de la FRS” implica incorporar la FRS del oponente en el propio movimiento y “Neutralización y uso invertido de la FRS del oponente” implica devolver esa fuerza de reacción al propio oponente, siendo el principio central común en ambas fases es el de ir creando una situación en la que “hacer fuerza se vuelve en contra”.

          Las dos fases de las que hablamos no se alcanzan con velocidad, fuerza ni variedad de técnicas, sino que sólo los judokas que han construido durante mucho tiempo las fases anteriores, sin romperlas llegan en forma natural a este punto. La concepción de las últimas 2 fases encaja muy bien con la filosofía del Judo Japonés de “seguir avanzando hacia adelante”, “no cortar la presión” y “no intentar mover al oponente”.

         Se podría afirmar que estas 2 fases, “5. Control y transferencia de la FRS” y “6. Neutralización y uso invertido de la FRS del oponente”, constituyen, el punto de llegada en el que el principio de “Seiryoku-zen’yo” deja de ser una idea abstracta o ideal desde el punto de vista técnico, para convertirse en un fenómeno que efectivamente se manifiesta, se hace visible, con el mayor grado de pureza, como técnica.

          Tal lo indicado en la Nota anterior, cabe recordar que el dominio de la FRS se profundiza, en términos generales, a través de la siguiente secuencia de fases:

  1. Aplicación de la FRS (sentirla y coordinarse con ella)
  2. Amplificación de la FRS (acumularla sin cortarla)
  3. Kuzushi por presión (crear un estado)
  4. Rotación por presión (fenómeno que surge de ese estado)
  5. “Control y transferencia” de la FRS (nivel avanzado)
  6. “Neutralización” y “uso invertido” de la FRS del oponente
El maestro Kosei Inoue disputando el agarre e iniciando una entrada técnica en el tatami.
Kosei Inoue

5. Control y transferencia” de la FRS

          El “control y la transferencia” de la FRS consiste en que, no sólo uno utiliza su propia FRS, sino que también incorpora dentro de su presión en avance la dirección, el uso y el momento de aparición de la FRS que el oponente intenta obtener del suelo.

          En este nivel, ya desaparecen las ideas de “desequilibrar”, “hacer girar” o “aplicar una técnica”, y se entra en un ámbito donde el instante mismo en que el oponente intenta usar el suelo para generar FRS se convierte en la energía de la técnica propia.

          Mientras que, en las fases anteriores de “1. Aplicación de la FRS” hasta “4. Rotación por presión”, el foco estaba en la propia FRS de sentir → acumular → convertir en presión sin cortarla → transformar en rotación el protagonista era uno mismo controlando el propio cuerpo, en estas 2 fases, el foco se desplaza al oponente, la interacción asume el protagonismo de modo tal de poder controlar la forma en que el oponente usa su FRS. Por lo tanto, se trata de crear un estado en el que el oponente no puede usar el suelo, o en el que el suelo lo traiciona en el mismo instante en que intenta usarlo, en lugar de superarlo utilizando su propia fuerza.

(1) Objeto de control

          Aquí, el control de la FRS se invierte por completo, no se controla la fuerza propiamente dicha, sino que los tres elementos que se controlan son A. Dirección, B. Momento y C. Uso.

A. Dirección: La fuerza que el oponente obtiene del suelo no puede usarse ni hacia delante ni hacia atrás y solo tiene salida en dirección a la rotación

B. Momento: El instante en que el oponente intenta volver a pisar e intenta resistir aplicando fuerza, ya es demasiado tarde

C. Uso: El oponente cree que pisa para recuperar la postura, pero en realidad, está completando el radio de rotación de la proyección

(2) Transferencia

          Se trata del fenómeno por el cual la FRS obtenida por el oponente se utiliza directamente como presión de avance o energía de la propia rotación.

          Esto ocurre normalmente cuando uno mantiene la presión en avance sin cortarla y el oponente, incapacitado de soportarla pisa, se afirma e intenta erguirse. Es precisamente aquí donde la FRS del oponente se monta sobre la trayectoria de la presión de uno. Así, la fuerza que el oponente genera es la que lo hace girar a él mismo.

(3)   Desaparición de la “elección de la técnica” (reordenación)

          En esta fase ya están determinados el radio de rotación, el eje y la dirección de la caída por la respuesta del suelo y del oponente. Por tal motivo, no se puede elegir la técnica a aplicar, no se necesita elegirla y si uno intenta elegirla, todo se rompe, ya que sólo puede ocurrir un único movimiento.

(4) Fenómenos que ocurren en el cuerpo propio y del oponente

En uno mismo:

    • Conciencia: sólo se tiene la sensación de “estar avanzando”, no piensa en técnicas a aplicar ni intenta mover al oponente
    • Uso del cuerpo: la pelvis avanza en forma continua, las plantas de los pies no “pisan” el suelo y los brazos actúan como puntos de conexión

La FRS propia es mínima, pero máximo su efecto.

En el oponente:

    • Uso del cuerpo: no puede pisar correctamente, no puede resistir correctamente y no puede escapar correctamente. Como consecuencia de ello, pisa y se eleva, resiste y gira y escapa y entra en el eje.

Cualquier opción conduce al fracaso.

 

(5) Razones por las que muy pocos pueden alcanzar este nivel

          Muy pocos pueden alcanzar este nivel debido a que no se logra con fuerza ni velocidad ni con cantidad de técnicas, sino que se requiere acumular durante largo tiempo las etapas 2., 3. y 4. sin romperlas y contar con una mentalidad capaz de mantener la presión de avance sin apresurar el desenlace. En consecuencia, no existe un atajo para alcanzar este nivel.

Kosei Inoue ejecutando una proyección de Uchi-mata elevada con un control milimétrico del oponente.
Kosei Inoue

 

          En síntesis, “el control y la transferencia” de la FRS consisten en hacer que la fuerza que el oponente obtiene del suelo se convierta en la fuerza que lo desequilibra a él mismo. Así, el kuzushi por presión crea el estado, con la rotación por presión: el estado se convierte en movimiento y en el control y la transferencia, la fuerza del oponente completa el movimiento

6. Neutralización y “uso invertido” de la FRS del oponente

          La neutralización y el uso invertido de la FRS del oponente consisten en fijar el instante en que el oponente intenta “moverse correctamente” en la dirección más desfavorable para él. La neutralización implica no dejar que actúe la FRS, mientras que el uso invertido, provocar la autodestrucción, aunque no existe una frontera precisa entre ambas. Aquí, no existen las ideas de “vencer la fuerza del oponente”, “recibirla” o “resistirla”. Por lo tanto, el acto de generar fuerza implica fracasar, porque previamente se ha creado un estado para que ello ocurra.

(1) Diferencia decisiva entre “neutralización” y “uso invertido”

          En la “neutralización”, el oponente pisa, aplica fuerza e intenta incorporarse, pero nada de ello ocurre, no logrando recomponerse y no pudiendo usar la fuerza ni hacia delante ni hacia atrás.

          En el “uso invertido”, el oponente pisa, aplica fuerza e intenta incorporarse, pero la situación empeora, acelerándose la rotación y profundizándose la caída.

          En el nivel avanzado, la neutralización y el uso invertido forman una acción continua, pasando del “no funciona” a la “autodestrucción” de forma natural.

(2) Razón por la que la FRS “traiciona” al oponente (estructura)

          De acuerdo con la función original de la FRS, el oponente la utiliza para recuperar su postura, recuperar la posición de su centro de gravedad y soportar la presión. Pero, la “traición” ocurre cuando las siguientes tres condiciones se cumplen en forma simultánea:

A. La presión no se corta

B. La dirección del avance está fijada

C. El pie de apoyo del oponente no puede transformarse en escape

En este estado, la FRS del oponente:

    • no puede usarse para recuperar la postura
    • no puede usarse para resistir
    • no puede usarse para escapar

Sólo puede fluir hacia la rotación.

El judoka Kosei Inoue ejecutando un Uchi-mata con extensión completa de pierna y oponente suspendido en el aire.
Kosei Inoue

 

(3) Patrones típicos en los que ocurre la neutralización (por etapas)

   Patrón A:  Pisa, pero no puede afirmarse (neutralización)

Intención del oponente: resistir

Lo que ocurre realmente:

      • El apoyo carece de componente vertical efectiva
      • La pelvis queda inmovilizada (no se eleva)
      • Solo queda el tronco superior

Está generando fuerza, pero el cuerpo no cambia, debido que se corta la ruta de transmisión de la FRS.

   Patrón B: Pisa y en ese instante gira (uso invertido)

Intención del oponente: reajustar el apoyo y frenar

Lo que ocurre realmente:

      • Cambio de apoyo
      • Salida fuera del radio de rotación

Cambio del pie = interrumpe el inicio de la rotación

   Patrón C: Se incorpora y en ese instante, flota (uso invertido)

Intención del oponente: incorporarse y resistir

Lo que ocurre realmente:

      • El centro de gravedad se monta sobre la presión
      • El punto de apoyo desaparece

Se eleva por sí mismo

Kosei Inoue ejecutando una proyección de Uchi-mata con el dorsal oficial de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.
Kosei Inoue

 

(4) Razón por la que el “instante de generar fuerza” se torna peligroso

          Si bien, normalmente, si uno genera fuerza tiene la sensación de estabilizarse, pero, en este nivel avanzado, al generar fuerza se determina el punto de aparición de la FRS. Esta fuerza determinada no puede escapar, ni corregirse ni anularse.

          Así, en el mismo instante en que aparece, su uso queda determinada.

(5) Lo que ocurre en el cuerpo propio

          Aquí, uno no está empujando, traccionando ni aplicando una técnica. Lo que uno mantiene es la presión en avance, la orientación del eje y la quietud en los puntos de contacto.

          Lo que uno hace es sólo mantener la presión y el control está completamente a su lado. Esto funciona porque el movimiento del oponente ocurre tomando como referencia la presión en avance.

(6) Ruptura psicológica en el oponente

          El oponente, al generar fuerza, ésta no le funciona, al pisar, no puede detenerse y al resistirse, empeora la situación. Como resultado de ello, los apoyos se vuelven más rápidos, la fuerza se vuelve más burda y las reacciones se simplifican en exceso y consecuentemente, se desencadena el uso invertido.

          A simple vista, uno no está haciendo nada porque la fuente de la fuerza está del lado del oponente, no se ve un gesto decisivo ni cambios bruscos y, aparentemente, “el oponente se rompió solo”.

(7) Lo que no se debe hacer

A. Intentar empujar

    • La presión se convierte en “fuerza”
    • La FRS vuelve al oponente

B. Intentar girar al rival

    • El eje se desplaza
    • El control cambia de lado

C. Intentar elegir una técnica

    • El avance se detiene
    • El uso invertido se corta
El campeón de judo Kosei Inoue emocionado en el podio tras ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos.
Kosei Inoue

 

          En síntesis, la neutralización y el uso invertido de la FRS del oponente consisten en fijar el instante en que el oponente intenta “moverse correctamente” en la dirección más desfavorable para él. Por lo tanto, neutralización es no dejar que funcione y el uso invertido, provocar la autodestrucción.

          Dada la dificultad, tal lo indicado, de explicar en forma fácil de entender estas 2 fases, en una próxima Nota, trataremos de brindar algunos ejemplos de judokas que lo aplican con gran destreza, junto con algunos detalles que, seguramente, ayudaran a entenderlas mejor.

 

Fotos tomadas de ©David Finch/Getty Images

www.judophotos.com

Juan Carlos Yamamoto sensei 7mo DAN

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