Coordinación del tsuri-te y el hiki-te como uno de los factores clave.
Continuando con la nota anterior, en la que abordamos la importancia de la calidad del kuzushi como factor clave para la ejecución eficaz de una técnica de nage-waza sin recurrir a un exceso de fuerza, en esta oportunidad profundizaremos en algunos aspectos que contribuyen a mejorar dicha calidad, en particular el trabajo del tsuri-te y del hiki-te.
Cabe recordar que el kuzushi no debe entenderse como la técnica de “mover” al oponente, sino como la capacidad de hacer que el oponente se mueva, es decir, de inducir su desplazamiento o desequilibrio a partir de una correcta manipulación de su postura, su centro de gravedad y su reacción.
1. Funciones del tsuri-te y el hiki-te en el kuzushi en situación normal (agarre ai-yotsu).
Para comprender correctamente el kuzushi, resulta fundamental analizar por separado las funciones del tsuri-te (la mano que toma la solapa; literalmente, “mano que levnta”) y del hiki-te (la mano que toma la manga; literalmente, “mano que tracciona”).
Esto es importante porque la calidad del kuzushi no depende de cuál de las dos manos ejerce mayor fuerza, sino de cómo se distribuyen, coordinan y complementan sus funciones.
En términos prácticos, el tsuri-te es la mano encargada de controlar el eje corporal del oponente, su postura, alineación y centro de gravedad, mientras que el hiki-te es la mano que determina la dirección del desplazamiento y de la rotación, es decir, define hacia dónde se producirá el desequilibrio.
En otras palabras, el hiki-te marca el camino del kuzushi, mientras que el tsuri-te lo concreta al alterar la estabilidad estructural del oponente. La calidad del desequilibrio dependerá, entonces, de la correcta sincronización entre ambas funciones: dirección y eje.
Hifumi Abe
(1) Funciones principales del tsuri-te
El tsuri-te no es simplemente “la mano que levanta”, sino que, esencialmente, es la que controla la parte superior del cuerpo y el eje estructural del oponente.
a. Endereza la postura (hacerlo erguirse)
Cuando el oponente se inclina hacia adelante y eso dificulta la entrada de la técnica, el tsuri-te actúa para elevar el mentón, levantar los hombros y abrir el pecho, extendiendo y corrigiendo el eje corporal, por ejemplo, al ejecutar técnicas como seoi-nage o uchi-mata.
b. Inclina el eje corporal
El kuzushi consiste en sacar el centro de gravedad fuera de su base de apoyo y para ello, el tsuri-te inclina el eje hacia arriba, en diagonal hacia adelante y hacia los costados, siendo esto el núcleo del kuzushi.
c. Crea el eje de rotación
Es especialmente importante en técnicas de giro como, por ejemplo, seoi-nage, uchi-mata y harai-goshi en las que, si el tsuri-te no fija el eje, no hay una rotación efectiva.
d. Limita la libertad de la cabeza y los hombros
Dado que, si la cabeza queda libre, el oponente puede defenderse con mayor facilidad, el tsuri-te permite bloquear la línea de los hombros y controlar la dirección de la cabeza, limitando así sus respuestas defensivas.
(2) Funciones principales del hiki-te
Aunque literalmente se refiere a la “mano que tracciona”, esa definición es insuficiente, ya que su función esencial es la de crear la dirección de desplazamiento del oponente.
a. Determina la dirección del movimiento
Define hacia dónde se produce el kuzushi, hacia adelante, en diagonal o hacia los lados, marcando la dirección.
b. Acelera la rotación
En técnicas de proyección, genera el impulso inicial de giro l que resulta especialmente visible en técnicas como seoi-nage y sode-tsurikomi-goshi.
c. Reduce la base de sustentación
Hace que el oponente acerque los pies, camine o cruce las piernas, acciones que contribuyen al desequilibrio.
d. Rompe la postura defensiva
Cuando el hiki-te obliga al brazo del oponente a extenderse, la fuerza se dispersa y la postura colapsa
Takanori Nagase
(3) Coordinación entre tsuri-te y hiki-te
Para que un kuzushi tenga su efecto resulta fundamental la coordinación entre el hiki-te y el tsuri-te lo que consiste en hacer coincidir la “dirección” y el “eje” del desequilibrio. Cuando ambos encajan, el oponente se desequilibra y, al contrario, cuando no encajan, la fuerza tiende a dispersarse.
Se debe tener en cuenta que la coordinación entre tsuri-te y hiki-te en el kuzushi no consiste simplemente en “usar ambas manos al mismo tiempo” sino que su esencia se encuentra en cambiar, instante a instante, cuál mano lidera y cuál actúa como apoyo. Por ello, la forma de tensar y relajar ambas manos en forma alternada son aspectos fundamentales, siendo un principio fundamental no usar la máxima fuerza con ambas manos al mismo tiempo.
Lo ideal para una buena coordinación es aplicar aprox. 70% de protagonismo en la mano principal y 30% en la mano de apoyo.
Por ejemplo, en un kuzushi hacia adelante, el hiki-te guía al oponente hacia adelante y el tsuri-te eleva y proyecta su eje hacia arriba y adelante. Cuando ambas direcciones coinciden, el desequilibrio se produce con eficacia. Por el contrario, si el hiki-te tira hacia adelante y el tsuri-te empuja o desvía hacia un costado, la acción pierde coherencia y la fuerza se dispersa.
Para una buena coordinación, no sólo resulta importante que coincida la dirección, sino también, que coincida el timing y que los roles de intensidad y función estén claramente diferenciados.
En los principiantes, normalmente, se enseña priorizando el hiki-te, de modo que comprenda la dirección de la técnica, en el nivel intermedio, se practica la coordinación entre ambos y en el nivel avanzado, el tsuri-te pasa a cumplir el rol principal y el hiki-te sirve como apoyo. En el más alto nivel, las funciones pueden invertirse según la situación.
2. Funciones del tsuri-te y el hiki-te en situaciones de agarre asimétrico o técnicas invertidas.
Las funciones del tsuri-te y del hiki-te dentro del kuzushi se modifican de manera significativa en situaciones de kenka-yotsu (agarre cruzado o enfrentamiento entre diestro y zurdo) o en la ejecución de técnicas invertidas (por ejemplo, un judoka diestro ejecutando una técnica de zurdo, y viceversa), en comparación con las situaciones convencionales de ai-yotsu (diestro contra diestro o zurdo contra zurdo).
Esto no significa que las funciones básicas de cada mano desaparezcan, sino que se alteran las relaciones de prioridad, la intensidad de intervención y el timing entre ambas.
Como se señaló anteriormente, en una situación normal de ai-yotsu, el hiki-te cumple principalmente la función de crear la dirección del desequilibrio, mientras que el tsuri-te se encarga de controlar el eje corporal del oponente. Sin embargo, en escenarios de agarre asimétrico o de técnicas invertidas, la disposición corporal deja de ser simétrica y la mecánica del kuzushi se transforma.
En estas situaciones, el hiki-te suele asumir un papel más vinculado a la inducción rotacional que al simple desplazamiento lineal, mientras que el tsuri-te adquiere una función más marcada de control de la línea de hombros y bloqueo de las vías de escape del oponente.
En otras palabras, cuanto más asimétrica es la relación de agarres y posiciones, más dinámicas y variables se vuelven las funciones de ambas manos.
Esta capacidad de adaptar y redistribuir los roles del hiki-te y el tsuri-te según la situación constituye una de las expresiones más sofisticadas y avanzadas del kuzushi en el judo.
(1) En agarre kenka-yotsu
En agarre kenka-yotsu, debido a que las piernas adelantadas de ambos tienden a chocar y los ejes corporales se cruzan, la dirección de extracción deja de ser simple y el kuzushi lineal pierde eficacia. Mientras que, con agarre ai-yotsu, el hiki-te puede tirar fácilmente hacia adelante, en kenka-yotsu; predomina el kuzushi diagonal o rotacional. Por lo tanto, la función del hiki-te deja de ser solo “definir dirección” y pasa a tener una función más importante, de inducir la rotación. Así, en lugar de tirar hacia adelante, lo que hace es guiar en sentido diagonal, lateral o rotacional, cambiando de tracción lineal a la inducción a la rotación.
En cuanto al tsuri-te en kenka-yotsu, además de levantar, hacer flotar o erguir el eje como en la situación normal, agrega la función de bloquear la línea de los hombros, debido a que aumentan las posibilidades de escape por rotación. Por lo tanto; el tsuri-te pasa también a controlar la evasión por parte del oponente además de controlar su eje.
En kenka-yotsu, resulta fundamental adquirir las capacidades de bloquear los hombros, controlar la rotación y leer la vía de escape del oponente.
(2) En técnicas invertidas
Aquí, el cambio es aún mayor, por ejemplo, cuando un diestro (con agarre de derecha) ejecuta seoi-nage de izquierda o un zurdo (con agarre de izquierda) ejecuta uchi-mata de derecha. Como la rotación se hace en dirección contraria a la habitual, el hiki-te empieza a asumir parte de la función del tsuri-te, porque el eje de rotación se invierte.
Normalmente, el tsuri-te forma el eje, pero en la técnica invertida, el hiki-te suele ayudar a formar ese eje invirtiéndose parcialmente las funciones, haciendo que, en estos movimientos cruzados, las fronteras entre hiki-te y tsuri-te se vuelven difusas.
Shohei Ono
3. El “yusaburi” como preparación del kuzushi
En el Judo moderno, puede decirse que es muy difícil realizar un kuzushi directo sin una preparación previa con un “yusaburi” por la simple razón de que el oponente, desde el inicio, ya está preparado para no ser desequilibrado, y por eso mantiene estable su base de apoyo, su postura y su centro de gravedad.
Si uno intenta aplicar un kuzushi directamente en una sola dirección sobre un oponente estable, normalmente aparecerán primero reacciones defensivas como resistir, recuperar la posición, cortar la acción y zafarse. Por lo tanto, un kuzushi directo en estado de estabilidad estática tiene una baja probabilidad de éxito.
Cabe recordar que el yusaburi es una acción preparatoria que produce cambios continuos en el centro de gravedad, la postura y la posición de los pies del oponente, con el fin de crear una situación propicia para el desequilibrio. Su objetivo es alterar la base estable de apoyo del oponente y provocar su reacción.
No se trata del kuzushi en sí mismo, sino una fase previa que aumenta la probabilidad de que el kuzushi se concrete. La diferencia con la finta es que el yusaburi es una acción que mueve el cuerpo (centro de gravedad), mientras que la finta es una acción que mueve la decisión o la percepción (cognición).
Un buen yusaburi es aquel que es pequeño, continuo, difícil de anticipar y que conecta de forma natural con la técnica.
4. Las funciones del tsuri-te y hiki-te en el yusaburi
En el yusaburi, la distribución de roles entre el tsuri-te y el hiki-te son aún más marcadas que en el propio kuzushi, debido a que el yusaburi constituye la fase previa al kuzushi, y si en esta etapa la división de roles entre el hiki-te y el tsuri-te es ambigua, el kuzushi mismo difícilmente llegará a concretarse.
O sea, en el yusaburi, el hiki-te y el tsuri-te cumplen funciones diferenciadas como preparación para el kuzushi. En el kuzushi que es la acción decisiva los roles tienden a converger, mientras que, en el yusaburi que es la fase preparatoria, los roles suelen estar más claramente separados.
(1) Rol del hiki-te en el yusaburi
La función principal del hiki-te es la de hacer mover los pies y la dirección de desplazamiento del oponente. Es decir, modificar su base de sustentación, haciendo dar un paso adelante, obligando retroceder, desplazándolo lateralmente o haciendo que se junten sus pies. Con ello, se reduce progresivamente su estabilidad.
(2) Rol del tsuri-te en el yusaburi
La función principal del tsuri-te es la de hacer oscilar el eje corporal, la postura y la línea de hombros del oponente, incorporándolo, bajándolo, inclinándolo lateralmente o cambiando la orientación de su cabeza para dificultas la corrección y recuperación de su centro de gravedad. Así, dentro del yusaburi, el tsuri-te es la mano que desestabiliza el eje.
