Algunas particularidades de su uchi-mata.
Continuando con la NOTA anterior en la que analizamos el osoto-gari de Shohei ONO a partir de lo explicado en la primera sesión del seminario realizado en la Ciudad de Buenos Aires los días sábado 7 y domingo 8 de marzo, en esta oportunidad abordaremos su uchi-mata, desarrollado en la última sesión del domingo por la tarde.
A diferencia de lo ocurrido con el osoto-gari, el tiempo dedicado al uchi-mata fue más acotado y se centró en una de sus múltiples variantes, tal como lo afirmó él mismo.
La sesión comenzó con una demostración clave: ONO expuso su concepción del uchi-mata como una técnica de ashi-waza, en contraposición a quienes la consideran una técnica de koshi-waza. Para ello, mostró cómo puede proyectar utilizando únicamente el trabajo de las piernas, sin necesidad de sujetar al uke, partiendo de una postura levemente inclinada hacia adelante del mismo. Posteriormente, explicó el movimiento de finalización tras la proyección, destacando cómo lograr terminar de pie al concluir el kake.
A partir de lo observado y explicado por ONO durante el seminario, preparé un breve análisis de la variante de uchi-mata presentada.
(1) Su versión de uchi-mata como “ashi-waza puro”
Al demostrar que su versión de uchi-mata es un ashi-waza, proyectando al uke únicamente con el trabajo de las piernas y sin utilizar las manos, ONO no sólo evidenció que “el uchi-mata no es una técnica de cadera”, sino que también dejó en claro que la fuente de energía de su técnica reside en el tren inferior (las piernas), mientras que el tren superior actúa únicamente como medio de transmisión.
El mensaje transmitido por ONO resulta particularmente relevante para comprender la esencia del Judo Japonés, especialmente en lo que respecta a la coordinación entre piernas y cadera y al concepto de eje autónomo. Al mostrar la “pureza” de su uchi-mata como ashi-waza, dejó en evidencia que los brazos cumplen una función secundaria de acompañamiento, y permitió comprender los siguientes puntos:
- La fuerza de propulsión nace en las piernas: La potencia explosiva del uchi-mata no proviene de la fuerza de los brazos, sino del paso de entrada tipo estocada que hemos también mencionado al tratar su osoto-gari.
- Autosuficiencia del eje: Incluso sin sujetar al oponente con las manos, si el pie de apoyo empuja correctamente contra el suelo y el propio centro de gravedad se introduce por debajo del centro de gravedad del adversario, el oponente inevitablemente se eleva desde un punto de vista físico.
Al mismo tiempo, el hecho de haber proyectado sin usar las manos contiene los siguientes matices:
- Diferencia en el punto de apoyo: Las técnicas koshi-waza proyectan utilizando la cadera como punto de apoyo tras hacer contacto con el oponente.
- Estilo ONO: Antes de utilizar la cadera como eje, él demuestra que es posible controlar al oponente únicamente mediante el impulso ascendente del pie de apoyo (la función de la pierna).
- Es decir, enfatiza que no se trata de “girar con la cadera”, sino de proyectar mediante “la elasticidad de las piernas y la fuerza lineal del tronco”.
De esta forma, ONO demostró visualmente los principios del Judo Japonés como los siguientes:
- Posicionamiento (tsukuri): Incluso sin sujetar al oponente, si se entra en la posición correcta (el primer paso tipo estocada el resultado del ataque queda prácticamente determinado.
- Uso de la Fuerza de Reacción del Suelo (FRS): La fuerza generada desde la planta del pie se transmite directamente al oponente a través de las rodillas y la articulación de la cadera.
- Anulación del “inashi”: Si el oponente es proyectado sin agarre, ni siquiera puede percibir ni neutralizar el desequilibrio generado por las manos.
Se podría encontrar un sentido pedagógico en su demostración, destinada a promover entre entrenadores y judokas un cambio de paradigma, pasando de un “Judo basado en la fuerza de los brazos” a un “Judo basado en las piernas, la cadera y la lógica técnica (riai)”.
(2) Movimiento de finalización de la pierna tras la proyección
Tras completar la proyección, ONO hace que la pierna derecha (pierna de ataque), una vez elevada, no se detenga en el aire, sino que continúe su trayectoria describiendo un amplio arco por encima del cuerpo del oponente, para finalmente apoyarse junto al pie de apoyo en posición de shizen-tai. Al aterrizar la pierna de ataque al lado —o ligeramente por delante— del pie de apoyo, recupera de inmediato el equilibrio, lo que permite una transición fluida hacia ne-waza. Al completar el barrido, mantiene un fuerte torque rotacional en el tronco lo que impide que el oponente pueda “escaparse” en el aire girando hacia una posición boca abajo, forzándolo a caer de espaldas sobre el tatami.
Durante la finalización del barrido, mantiene un fuerte torque rotacional en el tronco, lo que impide que el oponente pueda “escaparse” en el aire girando hacia una posición boca abajo, forzándolo a caer de espaldas sobre el tatami.
En síntesis, la pierna de ataque se eleva con amplitud, describiendo un arco mientras abre la cadera del oponente. Justo antes de que el cuerpo del oponente contacte el tatami, la pierna sobrepasa su tronco y el pie se apoya firmemente junto al pie de apoyo, permitiendo encadenar de inmediato hacia una técnica de ne-waza.
La capacidad de ejecutar este movimiento indica que, durante la técnica, el centro de gravedad de ONO ha sobrepasado completamente al del oponente. Por el contrario, si tras la proyección la pierna regresa a su posición inicial, es señal de que el centro de gravedad ha quedado retrasado. Que la pierna de ataque supere al oponente y aterrice por delante es una consecuencia natural de la inercia generada por el primer paso en forma de estocada y por la proyección de la rodilla del pie de apoyo; es decir, del hecho de haber transferido toda la masa corporal a través del oponente.
Al desarrollar esta sensación de “completar el giro de la pierna”, la eficacia del uchi-mata mejora de forma notable, aumentando la probabilidad de obtener un ippon y, al mismo tiempo, reduciendo al mínimo el riesgo de contraataque.
(3) Ubicación y orientación de los pies
Para que el uchi-mata sea un ashi-waza puro, así como su ejecución completa (terminando de girar la pierna), como lo ejecuta ONO, resulta fundamental tanto la posición como la orientación del pie en cada paso, el pie derecho o de ataque en el 1er paso y el pie izquierdo o de apoyo en el 2do paso y al momento del kake o proyección.
Primer paso
En el uchi-mata de ONO, el primer paso no busca “atraer” al oponente, sino “penetrar en su centro”. Se coloca por dentro y profundamente respecto a la punta del pie derecho del oponente (en posición simétrica). La punta del pie apunta directamente hacia la cadera del oponente o hacia su parte posterior (dirección de avance). Este primer paso establece la base de la estocada y define el vector que hará que el centro de gravedad propio “colisione” con el del oponente.
Segundo paso
Aquí reside la esencia del estilo de ONO. La capacidad de completar el giro de la pierna y finalizar colocando el pie junto al eje depende completamente de este segundo paso. Coloca aún más profundo que el pie derecho, entrando hacia el centro entre las piernas del oponente o cerca de su pierna izquierda. La punta del pie se orienta hacia afuera y atrás con un ángulo de aprox. 90°–120°, apuntando el talón hacia el oponente. Al orientar el talón hacia el oponente, se crea el espacio necesario para introducir profundamente la cadera. Este ángulo permite generar la fuerza centrífuga necesaria para que la pierna de ataque gire ampliamente hacia afuera y aterrice junto a la pierna de apoyo en el final.
Si este segundo paso (izquierdo) queda por delante de la línea de los pies del oponente, la cadera no logra entrar completamente y se pierde la capacidad de completar el giro. La clave es que el arco del pie supere la línea de los pies del oponente.
Kake o proyección
En la fase de kake o proyección, el pie de apoyo sufre una rotación física adicional (torsión) que la lleva a una posición aún más profunda. Si el ángulo en el momento del apoyo corresponde a la fase de preparación (tsukuri), entonces el movimiento posterior —en el que el talón se empuja aún más hacia el oponente— constituye la fuerza motriz de la proyección. La punta del pie describe finalmente una trayectoria que puede llegar a orientarse hacia atrás (cerca de 180° o incluso más). Al seguir empujando el talón hacia el oponente, la cadera se introduce más profundamente en su espacio, lo que maximiza el recorrido (amplitud) de la pierna derecha que se eleva.
Así, cuando este trabajo de los pies se ejecuta correctamente, se producen los siguientes efectos:
- Proyección sin uso de las manos: al situar la pierna de apoyo directamente bajo el centro de gravedad del oponente, basta con extender la rodilla (empujar el suelo) para que el rival se eleve.
- Camino hacia el final: dado que la pierna de apoyo ya está rotada desde el inicio, la trayectoria circular de la pierna de ataque —que pasa por encima del oponente y regresa— se conecta de forma natural y fluida.
Si se logra este posicionamiento, con el 1er paso profundo y recto que actúe como una cuña que “abra” la defensa del oponente y el 2do paso aún más profundo, con la punta hacia afuera que funcione como eje de rotación que se introduzca bajo el centro de gravedad del oponente, no es necesario forzar con el tren superior: el resorte del tren inferior basta para levantar al oponente y llevar la técnica hasta un final perfecto con control, aterrizando junto a la pierna de apoyo.
Cuando la rodilla avanza hacia la entrepierna del oponente, el pie actúa como pivote, y la orientación de la rodilla y la punta del pie se sincronizan en una rotación externa aún mayor. Gracias a esta rotación, el uchi-mata de ONO no dibuja simplemente un “círculo”, sino que adquiere una gran potencia que atraviesa al oponente en línea recta.
(4) Trabajo del tsuri-te y el hiki-te
En el sistema técnico de ONO, el trabajo del tsuri-te y del hiki-te puede resumirse de la siguiente forma.
Tsuri-te
En la fase inicial, eleva el codo para abrir la axila del oponente, desarticulando físicamente su defensa.
En la fase intermedia, pliega el codo hacia su propio costado, “soldando” sin espacios el tronco del oponente con su propio eje corporal. En la fase final, clava el puño hacia la zona de la clavícula del adversario, arqueando su parte superior y anulando por completo su capacidad de reacción contra el suelo.
Hiki-te
Al inicio, no tira hacia sí, sino que presiona con fuerza en diagonal hacia abajo (45°) en dirección al talón del oponente, en la fase intermedia, obliga a que el 100% del peso recaiga sobre la pierna derecha del oponente, generando un estado de inmovilidad total y en la fase final, no suelta la manga durante la ejecución, manteniéndola pegada a su abdomen para bloquear cualquier intento de escape en el aire.
Esta combinación de presión hacia abajo (hiki-te) y penetración hacia adelante (tsuri-te), perfectamente sincronizada con el explosivo primer paso en forma de estocada, es lo que permite que se produzca el fenómeno de “kuzushi y tsukuri simultáneos” observado también en el osoto-gari.Al
Conclusiones
De esta forma, hemos realizado un sencillo análisis de la versión de uchi-mata mostrada por ONO en Buenos Aires. La demostración que realizó del uchi-mata ejecutado sólo con las piernas no sólo demostró la importancia del trabajo del tren inferior y del torso, sino también evidenció, de forma indirecta, hasta qué punto el control del tren superior está diseñado no para traccionar, sino para eliminar completamente las vías de escape del oponente.
Fotos tomadas de @onoenargentina2026 ©Photocanamas
